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lunes, 21 de junio de 2010

CORRECCIÓN BÁSICA DE IMÁGENES (Los niveles)

EL AJUSTE DE LOS NIVELES
Hola de nuevo. En la entrega anterior, vimos como se podía corregir una imagen actuando sobre la curva tonal de dicha imagen. En ésta ocasión vamos a mejorar una foto usando otra herramienta que PhotoShop pone a nuestro alcance: Los Niveles.
¿Qué es eso de los niveles? Al igual que el ajuste de la curva tonal (visto en la anterior entrega) los niveles se usan para mejorar el equilibrio entre las luces, sombras y medios tonos. El ajuste de los niveles mejora la gama tonal y el equilibrio de los colores, haciendo que las sombras tengan más intensidad dando volumen a la imagen. Corrigiendo los medios tonos conseguimos que éstos no estén tan planos, y actuando sobre las luces conseguiremos que éstas tengan su propia personalidad. De ésta forma la saturación y el contraste entre los colores será más contundente, contribuyendo a que el conjunto de la imagen mejore sustancialmente. Para hacer todos éstos ajustes he usado PhotoShop CS4, que me imagino que los que siguen éste blog ya habrán supuesto. Si no se tiene la versión CS4 del programa no hay problema, ya que con versiones anteriores de PhotoShop se puede hacer lo mismo, la única diferencia es la ubicación de las herramientas en una u otra versión. Y dicho esto veamos como proceder.
EL HISTOGRAMA NIVELES
Una vez que tengamos abierta nuestra imagen, vamos a recurrir al histograma para valorar nuestra imagen.
A la izquierda está la imagen que voy a usar, y debajo podemos ver su histograma. Si nos fijamos en él vemos que solo hay información en la parte central del mismo, mientras que en la parte derecha (las luces) e izquierda (las sombras) apenas hay información, por ese motivo la imagen está algo apagada o falta de contraste, tanto en los colores como en las luces y las sombras.
Una vez valorada la imagen, vamos a mejorarla.
Si hacemos clic en el menú "Imagen > Ajustes > Niveles", tendremos ante nuestros ojos lo que puedes ver en la imagen de la derecha. También podremos acceder a esa ventana pulsando la combinación de teclas "CRTL + L". En esa ventana, llamada Niveles, ya podríamos a empezar a realizar los diferentes ajustes, pero si lo hiciésemos los aplicaríamos directamente sobre la imagen, y es mejor aplicar dichos ajustes sobre capas, concretamente sobre máscaras de capa, así podremos volver a una estado anteior de la imagen en el caso de que cometamos algún error, o de que nos liemos demasiado.
El histograma que muestra la ventana niveles, es lo que PhotoShop denomina “Histograma Niveles”. Es un histograma que sirve como guía visual para ajustar la tonalidad de la imagen mientras vayamos haciendo los ajustes, al usar máscaras de capa iremos viendo en todo momento la progresión de los cambios que vayamos haciendo en la imagen, pero sin aplicarlos definitivamente. Así es que hacemos clic en el botón “Cancelar” de la ventana “Niveles”, y creamos una máscara de capa del tipo niveles. Para ello hacemos clic en el botón, de la paleta capas, que representa un círculo con una mitad pintada de blanco y la otra pintada de negro. Al hacerlo se nos abrirá un menú en el que de todas las opciones, deberemos elegir la entrada “Niveles”. También podremos recurrir al menú “Capa > Nueva capa de ajuste > Niveles”. Si estamos usando CS4 y tenemos activado el panel “Ajustes”, solo tenemos que hacer clic en el icono llamado Niveles. Inmediatamente se nos habrá creado en la paleta capas una nueva capa de ajuste llamada “Niveles 1”, al mismo tiempo el panel ajustes habrá cambiado y tendremos el mismo panel que nos había aparecido antes, cuando hicimos clic en el menú imagen > ajustes > niveles, solo que ahora estaremos trabajando sobre una máscara de capa en lugar de hacerlo sobre la imagen.

EL PROCEDIMIENTO
En la imagen anterior, la del histograma niveles, te habrás dado cuenta que debajo del histograma hay tres índices o reguladores (mira el detalle de la derecha). El índice de la izquierda (de color negro), el del centro (de color gris) y el de la derecha (de color blanco). Y debajo de cada regulador una pequeña caja de texto en la que se pueden ver unos valores numéricos. Esos valores hacen referencia al valor de los píxeles de cada regulador en la posición de éstos. Cada uno de éstos reguladores pertenecen a los valores de los niveles de entrada, y cada uno de ellos controlan las luces las sombras y los medios tonos. El regulador de la izquierda sirve para ajustar el punto negro con respecto al ajuste del regulador del punto negro de salida (situado un poco más abajo). Por su parte, el regulador de la derecha hace lo propio con respecto al ajuste del regulador del punto blanco de salida. Y el regulador del centro (el de color gris) es el encargado de ajustar el valor del gamma, es decir ajusta el medio tono. Dicho así es posible que induzca a error o, a no entenderlo muy bien, así es que lo mejor es decirlo en lenguaje coloquial para entenderlo bien, de ésta forma tenemos lo siguiente: El regulador negro de salida ajusta las sombras de la imagen y su posición por defecto es el valor 0. Si se desplaza hacia la derecha, la imagen se oscurecerá. El regulador blanco de salida, ajusta las luces de la imagen y su posición por defecto es el valor 255. Si se desplaza hacia la izquierda las luces se contrastarán. Por último, el regulador del centro ajusta los medios tonos. Su valor por defecto es 1,00 (128 píxeles) y si se desplaza a la derecha aclara los medios tonos, pero si el movimiento es hacia la izquierda, los medios tonos se oscurecen. La particularidad de éste control central es que actúa sobre los medios tonos pero sin modificar significativamente los valores de las iluminaciones y las sombras. Cada vez que se mueven los reguladores de las luces y las sombras, los demás píxeles de la imagen se redistribuyen entre los niveles 0 y 255. Ésta redistribución hace que la gama tonal, y por tanto el contraste global de la imagen, mejoren significativamente. Así es que en función del tipo de imagen que tengamos, debemos mover los reguladores de entrada en un sentido o en otro y en diferente cantidad. Como consejo es mucho mejor mover los regualdores a poquitos, es decir, si por ejemplo tenemos que mover el regulador de las sombras para oscurecerlas, no mover más allá de un valor comprendido entre 0 y 15, dependiendo claro está, del tipo de imagen. Y lo mismo para el regulador de las luces y el de los medios tonos. Ya sabes, una corrección sutil es mejor que una corrección radical.
En el caso de la imagen que he puesto para ilustrar éste procedimiento, el frutero, se puede observar que toda la imagen está poco contrastada, los colores no están todo lo intensos que debieran estar y a las luces les falta un poco de intensidad, como si estuviésemos viendo la foto a traves de un cristal sucio. Así es que vamos a ver como mejoramos ésta imagen. Si te acuerdas lo que dije al mirar el histograma de la imagen, vimos que tanto a la izquierda como a la derecha de éste, no hay información de píxeles, y de lo que se trata es que a todo lo ancho del histograma haya información, por lo que vamos a empezar por ajustar el regulador de la izquierda, el de las sombras. Nos posicionamos sobre dicho regulador y lo deslizamos hacia la derecha hasta que la intensidad de las sombras sea la adecuada, o la que nos interese. Ahora nos centramos en el regulador de la derecha, el de las luces, y lo desplazamos hacia la izquierda hasta que el nivel de las luces sea el adecuado, o el que nos interese. Por último seleccionamos el regulador del centro, el de gamma, y lo movemos hacia la derecha, o hacia la izquierda, en función del contraste que persigamos, o del tipo de imagen que estemos procesando. No es lo mismo una imagen con colores intensos, aunque éstos estén apagados (rojo, verde, azul), que una foto cuyos tonos dominantes sean colores pasteles (cianes, ocres claros, beige). Continuamos ajustando los reguladores hasta que el resultado de los ajustes nos convenzan o sea lo que estemos persiguiendo con esa foto en concreto.
EL RESULTADO FINAL
Una vez que estemos satisfechos con el resultado, haremos lo siguiente: Duplicamos la imagen y acoplamos las capas en la imagen duplicada para guradarla en un formato adecuado al uso que vayamos darle a la imagen. Si la vamos a mandar a imprimir a un servicio de impresión, lo mejor es guardarla en formato TIFF sin comprimir, de ésta forma la imagen tendrá la suficiente información y calidad como para imprimirse en un tamaño grande. Si por el contrario lo que queremos es mandarla por correo electrónico, la copia de la imagen la guardaremos en formato JPEG a un tamaño adecuado para mandarla por E mail. Con la imagen original, la que tiene la máscara de capa donde hemos hecho los ajustes, la guardamos en el formato nativo de PhotoShop, con sus capas, por si queremos seguir trabajando sobre la imagen para realizar otros ajustes.
Ahora ya solo queda ver como ha quedado el frutero con los ajustes hechos. La imagen que está debajo de éste texto, a la izquierda, es el frutero antes de la corrección. Debajo de ella, se puede ver el histograma. La imagen que está a la derecha, es el frutero ya corregido, y debajo se puede ver el nuevo histograma. Como se puede apreciar, el histograma de la foto corregida, ocupa ya la totalidad de la gama tonal y tanto las sombras, como las luces y medios tonos, así como los colores, han mejorado de una forma aparente haciendo que la imagen gane en expresividad.













Espero que éste procedimiento haya sido del agrado de los seguidores del blog, y de todo aquel que lo lea, y pueda sacar algún tipo de conclusión de todo ello. Combinando las dos técnicas, la de los niveles y la de las curvas, se puede mejorar mucho las fotos que antes estaban como apagadas, poco contrastadas, sin fuerza y sin expresividad. De ésta forma podremos conseguir que aunque la foto sea mediocre, por lo menos tendrá una riqueza tonal, una luminosidad y un contraste, que si bien no sean perfectos, si que realzarán la foto y ésta dejará de ser menos mediocre. 
Ángel Tejedor
Un  aficionado a la fotografía

domingo, 30 de mayo de 2010

CORRECCIÓN BÁSICA DE IMÁGENES (Las Curvas)

CORRECCIÓN DE LAS CURVAS
En ésta nueva entrada del blog, propongo como retocar nuestras fotos. Si, ya se que por la red hay multitud de tutoriales y procedimientos para retocar hasta la saciedad una imagen, pero lo que yo propongo es enseñar algunos de los procedimientos que uso yo, y que a mi me dan un buen resultado, pero explicados de una forma clarita clarita. Dicho de otra forma, procedimientos explicados como a mi me gustaría que me los explicasen, es decir, porque se hace esto y para que.
Antes de empezar, y dado que al escribir ésto estoy pensando en la gente que empieza a enfrentarse a Photoshop, me voy a tomar la licencia de explicar algunas cosillas. Como por ejemplo las herramientas que vamos a necesitar para retocar nuestras fotos. Dicho ésto, vamos con la primera herramienta: La cámara de fotos. Evidentemente para retocar fotos, necesitamos precisamente eso, las fotos. Y aunque las cámaras de fotos no sirven para retocar, si que son imprescindibles para hacer las fotos. Y pueden estar hechas con la cámara, escaneadas o incluso fotos de otros sacadas de internet, aunque lo mejor es usar nuestra propia cámara para poder tener un buen control de todo el proceso. El tipo de cámara da igual, puede ser una cámara digital compacta, réflex, cámara analógica (película de tada la vida) o incluso la cámara del móvil. Aunque es mucho mejor dejar el móvil para lo que esta diseñado, o sea para comunicarse, ya que las imágenes sacadas con éstos dispositivos suelen pecar de falta de calidad, nitidez y colores algo falseados. La segunda herramienta es, por supuesto, alguna de las versiones de Photoshop ya sea la versión 7.0, Elements, CS 3, 4, etc.
Puede sonar a perogrullo, pero la tercera herramienta que necesitaremos será un ordenador, portátil o de sobremesa eso es lo de menos. Pero lo necesitaremos porque todavía no se ha inventado la forma de que Photoshop funcione sin ordenador. Aunque no es imprescindible necesitaremos la cuarta herramienta, un escáner. Sobre todo si tenemos muchas fotos en papel y queremos digitalizarlas todas, o solo aquellas que nos parezcan más importantes para luego poder editarlas digitalmente. Y la última herramienta que necesitaremos es, las ganas de ponernos a editar fotos. Considero que es la herramienta más importante, ya que de poco servirá que tengamos la última versión de PhotoShop, el ordenador más potente, o la cámara de fotos más "chachi piruli", que si no tenemos ganas de editar fotos.....
Pero vamos a suponer que si tenemos ganas, lo primero es empezar por el principio y como he dicho antes quiero explicar las cosas como me gustaría que me las explicasen a mi, por eso lo primero es abrir PhotoShop para familiarizarse con su pantalla de trabajo, o como algunos lo llaman interfaz. En la imagen que está debajo de éste texto puedes ver la interfaz de la versión 7.0 del programa.


Aunque la imagen se corresponde con la versión 7.0 de PhotoShop, las versiones más recientes (CS 3, ó 4) no se diferencian demasiado de ésta. Si te fijas puedes ver que hay destacadas tres zonas principales. La zona rodeada con una elípse azul, es donde se encuentran la barra de menús y justo debajo de ella la barra de propiedades. Que dependiendo de que herramienta tengamos seleccionada, la barra de propiedades cambiará para mostrar otras opciones de la herramienta activa. Señalada con una flecha roja, está la paleta de herramientas, que es donde se encuentran las herramientas más usadas en la edición de imágenes, pero no todas. Es como tener una caja de herramientas en donde metes el alicate, el destornillador, el martillo, etc. Ahí tienes las herramientas que más usas para hacer las chapucillas de casa, pero no las herramientas que usas poco como por ejemplo una llave de grifa o unas mordazas de presión. Por poner un simil.
La otra zona importante de la interfaz es la que está señaladas por las flechas amarillas. Aquí están algunas de las paletas que nos servirán para controlar las diferentes correcciones que hagamos a las fotos. Por ejemplo está la paleta del Navegador, que se utiliza para cuando ampliamos la imagen, saber donde nos encontramos al mostrar una miniatura de la misma. La paleta Muestras, que se usa para cambiar los colores de las herramientas de pintura o los colores del fondo. En la zona de la paleta Muestras, vemos otras dos pestañas: Una se llama Color y la otra se llama Estilos. La primera sirve para variar los diferentes colores primarios, tanto si estamos trabajando en el modo RGB (sustractivo), como si estamos en el modo CMYK (aditivo) y conseguir así, los tonos adecuados. La segunda, la llamada Estilos, se usa para aplicar texturas, modificarlas o eliminarlas. Debajo está la paleta Historia y al igual que la paleta anterior, tiene varias pestañas y éstas son: Acciones, y Herramientas preestablecidas. La primera de ellas, Acciones, contiene una serie de procesos automatizados que se usan para cambiar parcial o totalmente el aspecto de una imagen, con la pulsación de un solo botón, o clic del ratón. En ésta paleta podremos crear nuestras propias acciones para aplicarlas a nuestras imágenes. Las acciones son procesos que se graban previamente, para después aplicarlos a una imagen o un grupo de imágenes, como por ejemplo cuando tenemos que corregir un grupo de imágenes a las que hay que aplicar las mismas correcciones. La otra paleta, Herramientas preestablecidas, solamente estará activa cuando tengamos una herramienta designada como preestablecida.
De todas las paletas vistas hasta ahora la más importante, por lo menos a mi me lo parece, es la llamada Historia. Gracias a ésta paleta podemos tener un control absoluto sobre todos los procesos que hayamos hecho en la imagen, pudiendo devolverla a un estado anterior si alguna de las correcciones las hacemos mal o no nos convence lo que le hayamos hecho a la imagen.
La parte inferior de esa zona señalada con fechas amarillas, tiene otras pestañas que son muy importantes, y en las que destacan la paleta Capas, Canales Trazados. De esas tres pestañas la más importante, o por lo menos la que más vamos a usar al principio, es la paleta capas. Ahí es donde vamos a poder controlar las diferetes capas que van a formar la imagen final una vez retocadas. Vistas las zonas que considero más importantes, por lo menos al principio, para editar imágenes, vamos a empezar por algo sencillito como es el ajuste de la curva tonal.

EL HISTOGRAMA
El ajuste de la curva tonal en una foto, consiste en hacer que dicha imagen tenga un equilibrio entre las luces, las sombras y los medios tonos, para hacer que el conjunto total de la imagen tenga un nivel de brillo y contraste óptimo. Por regla general es muy difícil que una imagen tomada con nuestra cámara tenga una exposición perfecta, y me estoy refiriendo al hecho de hacer la foto sin ninguna preparación, es decir, controlar la luz para que la foto salga perfecta, tal y como lo hacen los fotógrafos profesionales, ya sea en estudio o en exteriores. El aficionado normal, sobre todo al principio o si acaba de estrenar la cámara, tendrá ésta ajustada en modo automático. Eso provoca, sobre todo si la cámara es una compacta digital, que ésta ya haga una serie de ajustes previos en la imagen, que por regla general suele conllevar que el contraste y el brillo de la imagen no sean los más adecuados. Por eso para ajustar la curva tonal, vamos a recurrir a una herramienta que Photoshop pone a nuestro alcance: El Histograma. Pero ¿qué es el histograma? Dicho en pocas palabras, el histograma es una herramienta que representa gráficamente la exposición de una imagen y la posibilidad de analizarla en consecuencia. Básicamente es un eje de coordenadas, en cuyo eje horizontal se representan los valores del número de píxeles de la imagen, y en el eje vertical se representan los valores de la intensidad luminosa, o luminancia de la imagen, con una serie de picos más o menos altos.
Fijarse en la imagen de la derecha, representa el histograma de una foto. Como ya he dicho, sobre el eje horizontal estan representados los valores de la luminancia de la imagen, de lo que se deduce que la parte derecha del histograma se corresponde con los valores más luminosos de la imagen, mientras que la zona izquierda representa los valores más oscuros de la imagen, y entre ambas existe una zona que se corresponde con los valores tonales medios. Eso básicamente nos indica que zonas de la imagen están más subexpuestas o sobreexpuestas. La parte izquierda representa las sombras, y éstas serán más o menos oscuras en función de los picos de la gráfica en la zona de las sombras. Lo mismo ocurre en la zona derecha, la de las luces. O dicho de otra forma, cuanto más alta sea la gráfica en el lado izquierdo, más oscura será la foto. De la misma manera, cuanto más alta sea la gráfica en el lado derecho, más clara será la foto.
Visto lo visto, de lo que se trata es conseguir un equilibrio entre las dos zonas para que nuestra foto tenga un equilibrio tonal, en otras palabras: Conseguir que nuestra foto deje de estar muy oscura o muy clara. Al principio puede parecer un poco engorroso llegar a entender el histograma, pero con la práctica se puede llegar a saber, con solo mirar el histograma, si una imagen está correctamente expuesta o no. Una vez que tengamos abierta nuestra imagen en Photoshop, vamos a activar el histograma para verlo. Si tenemos la versión 7.0 habrá que hacer clic en el menú Imagen, y de la lista que se despliega elegimos la opción Histograma. Si tenemos la versión CS 4 haremos clic en el menú Ventana y elegiremos la opción Histograma. En ambos casos podremos ver el histograma de la imagen que tengamos activa en ese momento.
Para éste ejemplo usaré la foto que está a la derecha, y cuyo histograma se corresponde con la imagen que esta a la izquierda. Como puede comprobarse, se trata de una foto que está algo sobreexpuesta (bastante clara) sin volumen y con una tonalidad plana.
Es decir, apenas hay contraste en la imagen. Pues con ésta información, ya tenemos una pista de las posibles correcciones que podemos hacer sobre la foto y actuar en consecuencia. ¿Qué tenemos que hacer con ella? Bueno, pues en principio tenemos que oscurecer las luces y oscurecer, un pelín, las sombras, para de ésta forma conseguir un cierto contraste entre ellas. Y si fuese necesario, aclarar un poquito las luces altas, así conseguiremos que la foto deje de estar tan plana y adquiera algo de volumen.

EL AJUSTE TONAL
Vista la imagen y visto el histograma, vamos a procerde con los ajustes. Si estamos en la versión 7.0 haremos clic sobre el botón Ok de la ventana del histograma para cerrarla. Si la versión es CS 3 ó 4, podremos colocar la ventana en cualquier lado de la pantalla y tenerla siempre a la vista. Lo primero es crear una nueva capa basada en la capa fondo, es decir, pulsamos las teclas "Ctrl + J" para crear esa nueva capa y así trabajar sobre ella. También podemos crear una máscara de capa del tipo Curvas, para ello hacemos clic en el menú "Capa" y después en la opción "Nueva capa de ajuste - Curvas". Si
 tenemos la versión CS 4, hacemos clic sobre el icono "Curvas" del panel "Ajustes". Con ésto habremos creado la capa sobre la que vamos a trabajar. Si tenemos la versión 7 de PhotoShop, en la pantalla de nuestro ordenador habrá aparecido una ventana llamada "Curvas", tal y como se puede ver en la imagen de la derecha. En esa imagen se puede ver una cuadrícula y una línea atravesándola en diagonal de izquierda a derecha y de abajo a arriba. Para variar el ajuste tonal de la imagen, vamos a trabajar sobre esa línea. No hay que olvidarse que vamos a actuar sobre la capa que hemos creado o sobre la máscara de capa del tipo curvas si es que nos hemos decantado por ésta última opcíón.
Si pasamos el cursor sobre la línea de la cuadrícula, vemos que éste se transforma en una cruz. Esa cruz es la que nos va a indicar en que zona de la línea podemos incluir unos puntos de ajuste, que son los que nos van a permitir variarlos a nuestro antojo para ajustar el equilibrio tonal de nuestra imagen. Mira ahora la imagen que está a la izquierda de éste texto y observa las flechas que he puesto sobre la línea. La flecha azul indica el lugar donde vamos a poner uno de los puntos de ajuste, necesitaremos tres más. De momento hacemos clic sobre esa zona de la línea (la que señala la flecha azul) y de inmediato se habrá colocado un punto encima de la línea. Ese punto controla las sombras de la imagen. Hacemos otro clic en la zona que señala la flecha roja para poner otro punto de ajuste. Ese punto controla los medios tonos. Repetimos esa acción en la posición que señala la flecha amarilla, para poner otro punto más. Ese punto controla las luces. Y por último ponemos otro punto en la zona que señala la flecha verde. Ese punto controla las luces altas. Si por cualquier motivo en la foto que estés corrigiendo, tiene demasiadas luces, puedes prescindir de colocar el punto de las luces altas, y dejar en la línea solo tres puntos de ajuste. El de las sombras (flecha azul) el de las luces medias (flecha roja) y el de las luces (flecha amarilla).
Si todo ha ido bien, deberíamos tener cuatro puntos encima de la línea diagonal, puntos que se pueden seleccionar y mover independientemente. De lo que se trata ahora es ir moviendo los puntos para corregir la curva tonal de la imagen, procediendo así: Hacemos clic sobre el punto de las sombras (flecha azul) y sin soltar el botón izquierdo del ratón, movemos dicho punto de arriba a abajo, teniendo en cuenta que si lo movemos hacia arriba las sombras se aclararán más, y viceversa si lo movemos hacia abajo. Cuando estemos convencidos de como quedan las sombras, es decir, que sean profundas y con cuerpo, soltamos el botón izquierdo del ratón. Ahora hacemos clic sobre el punto central (flecha roja) para actuar de la misma manera sobre él, ya sabes si lo desplazas hacia arriba los medios tonos se aclararán, si lo desplazas hacia abajo se oscurecerán. Éste punto es el que más influencia tiene sobre los otros tres, ya que es el que controla los medios tonos y éstos se encuentran tanto en la zona de las sombras, como en la de las luces. Poco a poco vamos repitiendo el proceso con los otros dos puntos (el de las luces y el de las luces altas) si en tu imagen no necesitas poner el punto de las luces altas, solo tendrás que actuar sobre las luces y sobre los medios tonos. De esta forma vamos, poco a poco, alterando la curva tonal de la imagen, cambiándola a nuestro gusto. Cuando estemos satisfechos con el resultado, hacemos clic en el botón Ok de la ventana curvas (si tenemos la ventana abierta como es el caso de la versión 7.0). En el caso de la versión CS 4, no hace falta cerrar ninguna ventana ya que habremos estado trabajando sobre la paleta curvas.

EL PROCESO PASO A PASO
Éste procedimiento es válido para las fotos sobreexpuestas siempre que esten dentro de un orden, claro. También hay que tener en cuenta que las correcciones que yo haga en la imagen que nos ocupa, serán válidas para esa imagen, es decir, cada imagen tiene su propia corrección, y lo que es bueno para una imagen, no tiene porque serlo para otra. Aunque por término medio las imágenes que presenten un tipo de sobreexposición similar, es posible que, con ligeras variaciones, un ajuste determinado, que valga para una imagen, pueda valer para otra.
Empezamos actuando sobre el punto de las sombras, esto es, el que señala la flecha azul, y lo desplazamos hacia abajo para oscurecer las zonas de sombra de la foto. Lo desplazaremos hasta que el nivel de oscurecimiento de las sombras sea el adecuado, o el que nos interese. Ahora seleccionamos el punto que controla las luces medias, y dado que la imagen está muy clara, lo desplazamos hacia abajo para oscurecer un pelín las luces medias. Éste punto medio, en ésta foto, hay que moverlo muy poquito, Así complementamos el oscurecimiento de las zonas de sombra que no se hayan oscurecido lo suficiente. Insisto que estos ajustes son para la foto de éste tutorial.
El siguiente punto que vamos a ajustar es el correspondiente a las luces altas (flecha amarilla) y éste punto lo vamos a desplazar hacia abajo para oscurecer dichas luces dado que están demasiado planas y sin cuerpo. Pero eso si, no hay que desplazarlo demasiado porque si no se oscurecerían demasiado las luces que se corresponden con el reflejo del agua.
El último punto que vamos a mover es el correspondiente a las luces muy altas (flecha verde). A diferencia del punto que controla las luces altas, éste lo vamos a desplazar hacia arriba, un pelín, para aclarar más las luces muy altas. De ésta forma esas luces, que se corresponden con los reflejos del sol en la estela que deja el barco, contrastarán con las zonas de luces medias y sombras de toda la foto, consiguiendo de ésta forma, que la imagen que antes no tenía contraste estaba plana y sin volumen, pase a estar mejor expuesta, con más contraste y mejor iluminada. Cuando estemos satisfechos con los resultados, hacemos clic en Ok si nuestra versión es la 7.0, en CS 4 no es necesario.
En la imagen de la izquierda se puede ver como queda la curva tonal después de haberla corregida. Insisto en que cada foto tiene un ajuste y lo que vale para una no vale para otra. En las dos imágenes que están debajo de éste texto, vemos como estaba la foto antes de la corrección (izquierda), y como ha quedado después de aplicar los ajustes realizados (derecha). Una vez terminada la corrección solo queda guardar la imagen en formato PSD, por si queremos hacer más correcciones. O duplicar la imagen acoplando luego las capas, para guardarla en JPEG, por ejemplo, por si queremos imprimirla o enviarla por correo electrónico.



Una vez que cojamos un poco de soltura con el manejo de ésta herramienta, y cuando entendamos bien el histograma de cada imagen, podremos corregir la exposición de nuestras fotos de forma óptima. Solo un último consejo: Una vez puestos los puntos de ajuste sobre la línea de la curva tonal, es mejor actuar poco a poco sobre ellos que hacerlo de golpe. Los resultados suelen ser así mucho más naturales, y bajo mi punto de vista creo que el mejor retoque es aquel que pasa desapercibido, pero que realza mucho la imagen. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.

Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía

lunes, 1 de marzo de 2010

CREAR UNA FIRMA PARA LAS FOTOS

Casi todos los aficionados a la fotografía que tienen la aspiración de publicar sus fotos en internet, se enfrentan a un problema: ¿Cómo protejo mis fotos, para que nadie las use sin permiso? Soluciones hay varias, desde pagar una cuota anual para adquirir un copyright, hasta subir las fotos en baja resolución. Lo que está claro es que si no quieres que te roben tus fotos, no las subas a internet. Porque seguro que aunque las subas con todas las medidas de seguridad, siempre habra alguien que sea capaz de saltarse esas medidas. Entonces te preguntarás ¿para qué molestarse entonces en poner medidas de seguridad? Bueno, a lo mejor no puedes evitar que usen tus fotos sin permiso, pero si puedes complicar, y mucho, su uso sin tu permiso.
Lo que propongo en ésta ocasión, es eso: Dificultar el uso (sin permiso) de las fotos  que subas a internet. Y voy a explicar el método que sigo yo para firmar las fotos. El procedimiento es muy sencillo y nada complicado, y los resultados quedan muy bien, tanto que resulta muy dificultoso que usen tus fotos sin tu permiso. Se divide en dos partes, primero creamos una capa en la que colocamos la firma y segundo se reduce la foto, que se va a subir a la red, hasta un tamaño que sea bien visible pero que la impresión este por debajo del 10 x 15, con lo que aquellos que se descargen la foto y pretendan imprimirla a ese tamaño, la calidad resultante sea muy mala. Vamos al lío.

PASO 1.- Como siempre lo primero es abrir nuestra imagen en PhotoShop, por cierto que éste procedimiento se puede hacer con todas las versiones de PhotoShop. Una vez abierto es aconsejable hacer una copia de la foto y trabajar sobre la copia, de ésta forma tendremos el archivo original a buen recaudo. Para éste ejemplo he usado la foto que se puede ver a la derecha de éste texto.
PASO 2.- Haz clic sobre la herramienta "Texto" y selecciona "Texto horizontal". Si prefieres el texto vertical, selecciónalo eso ya es a tu libre albedrío.

PASO 3.- Elige una fuente que tenga buen cuerpo, como por ejemplo "Arial Black", y escribe el texto que prefieras en el centro de la foto. Puede ser por ejemplo, tu nombre, tu correo electrónico o cualquier otro texto que se te ocurra. Por cierto que se me olvidaba, deberás tener el color frontal en negro, así es que si no lo tienes pulsa "Ctrl + D" para configurarlo. Después de haber escrito el texto, tu foto deberá tener el aspecto que se ve en la foto de la derecha.
PASO 4.- Una vez escrito el texto, hay que rasterizar la capa que se habrá creado y que tendrá el mismo nombre que el texto que hayas escrito. Para ello haz clic sobre el menú "Capa", selecciona la opción "Rasterizar" y haz clic sobre "Texto". A continuación hacemos clic sucesivamente en "Filtro > Estilizar > Relieve". Se abrirá una ventana en la que ajustaremos los siguientes valores: En Ángulo ponemos 135. En Altura ponemos 5 y en Cantidad tecleamos 100, después clicamos en OK para aplicar los cambios. Nuestra imagen tendrá ahora el aspecto que vemos en la foto de la derecha.
PASO 5.- Fijamos nuestra atención en la paleta Capas. En ella, en la parte superior a la izquierda, hay un pequeño botoncito que se llama "Bloquear píxeles transparentes" y que tiene el aspecto de un pequeño tablero de ajedrez. Pulsamos ese botón y a la derecha de la miniatura aparecerá un pequeño candado cerrado.
PASO 6.- Lo siguiente es hacer clic en el menú "Filtro" y seleccionamos "Desenfoque gaussiano". En la ventana que aparece ajustamos el valor del radio a 1 píxel, no conviene usar valores por encima de 2 píxeles, ya que el efecto no quedaría bien, así es que hacemos clic en OK para aplicar los cambios.

PASO 7.- Cambiamos ahora el modo de fusión de la capa, así es que de la lista desplegable del modo de fusión, que está en la paleta capas, seleccionamos "Luz fuerte". Nuestra imagen habrá cambiado y ahora tendrá el aspecto que se observa en la imagen a la izquierda de éste texto.
PASO 8.- Hacemos clic en "CapaEstilo de capa > Bisel y relieve". En la ventana que aparece cada cual deberá de poner los valores que estime oprtuno, dependiendo de lo que busque o del efecto que persiga. En mi caso he optado por los valores que se pueden ver en la imagen siguiente.




PASO 9.-
Lo único que queda es cambiar el valor de la transparencia de la capa y de posicionar el texto en una zona estratégica de la foto. Para el valor de transparencia basta con colocar el control deslizante correspondiente de la paleta capas en torno al 70 u 80 %, aunque cada cual puede poner el valor que estime oportuno. Si el tamaño del texto es damasiado grande, o demasiado pequeño, basta con pulsar la tecla CTRL y sin soltarla, pulsar la tecla "T", con lo que podemos redimensionar el texto y ponerlo al tamaño que más nos convenga. La foto puede quedar como se puede ver en la imagen que está encima de éste texto.

Para no tener que repetir todo el proceso con otras fotos, podemos automatizar el procedimiento creando una acción, y asignándole una tecla de función. De ésta forma cada vez que queramos firmar una foto, solo tendremos que abrila y pulsar la tecla asignada, de forma automática PhotoShop creará la firma en un suspiro. En otra entrega explicaré como se crea una acción para automatizar la firma de las fotos, o de cualquier otro procedimiento repetitivo.
Ahora queda el tema del tamaño para subir la foto a internet. Yo recomiendo que la foto esté en JPEG, su resolución no sea superior a los 72 píxeles por pulgada, y su tamaño que esté en torno a los 800 x 600 píxeles. Para cambiar esos valores solo hay que hacer clic en el menú "Imagen" y después en "Tamaño de imagen". En la ventana que se despliega ponemos en el apartado "Tamaño del documento" la resolución a 72 ppp, y después en el apartado "Dimensiones en píxeles" tecleamos en "Anchura" 800 píxeles y en "Altura" 600 píxeles.
Si no se puede cambiar la anchura, o la altura, de forma independiente, eso es que está marcada la opción "Restringir proporciones".
Una vez que la imagen esté reducida, hacemos clic en OK y listos. Luego queda guardar la foto en JPEG, ya que PhotoShop, si no se le dice lo contrario, guardará la foto en el formato nativo PSD. Si nuestra foto está formada por capas, habrá que acoplar la imagen para guardarla en JPEG, aunque PhotoShop advierte de ello cuando se va a guardar en ese formato. Así es que hacemos clic en el menú "Archivo" y después en "Guardar como". Si apareciese el mensaje advirtiendo que las capas se tienen que acoplar para guardar la foto en ese formato, clicaremos en "Si" o "Aceptar". En la ventana que se abre seleccionamos la carpeta de destino, le damos el nombre que queramos y de la lista desplegable "Forma" o "Tipo", que hace referencia a la extensión del archivo que vamos a guardar, seleccionamos JPEG. Aparecerá el cuadro de diálogo de compresión del archivo, con que seleccionemos calidad "Alta" es más que suficiente, así el tamaño final del archivo no debería de pasar de los 200 Kb, un tamaño muy apto para subir la foto a internet. Espero que sea de utilidad.
Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía

domingo, 6 de diciembre de 2009

CREACIÓN DE UN MINI FOCO DE LUZ CONTINUA

Todos sabemos lo que cuestan las luces fotográficas para estudio, pero después de investigar un poco por ahí, me he dado cuenta que con un poquito de habilidad, algo de imaginación y bastante de voluntad, nos podemos ahorrar unos euros en éste tipo de accesorios fotográficos.
Lo que propongo en esta ocasión, es contruir una mini luz continua y portátil para hacer fotos de retratos en interiores y que además es barata, tanto en su construcción como en su gasto energético. Y al ser portátil y de reducidas dimensiones, no nos costará nada llevarla encima por si tenemos que hacer alguna foto de retrato en el domicilio de algun amigo o amiga. El proceso de construcción de éste mini foco lo he dividido en tres partes. La primera es la construcción es sí, es decir la explicación detallada de como crear las diferentes partes y la unión de esas partes en el artilúgio final. La segunda parte es la explicación de la conexión eléctrica necesaria para que el foco funcione, trabajo que no tiene ninguna dificultad en su realización. Y la tercera parte es el acabado de la caja y las pruebas de rigior para ver si funciona y nos es útil. Solo me queda decir que tanto la construcción de la caja, como la conexión eléctrica y el acabado final, son tareas muy sencillas y nada complicadas, solo hay que tener ganas de hacerlo, nada más.
MATERIALES
Antes de empezar a describir la construcción es sí, lo primero es enumerar los materiales por los que me he decantado, que no son muchos y son baratos. Para contruir la caja, o armazón, he usado contrachapado de 10 mm de grosor. Podría haber elegido otro material, como por ejemplo aluminio o plástico, pero a mi me ha gustado más el contrachapado porque es más barato, es muy resistente, se puede pintar, o esmaltar, del color que queramos y usando la técnica de decoración que más nos guste, es muy fácil de trabajar y pesa muy poco. El siguiente elemento del mini foco, es precisamente el más importante, "o sease" la luz. Y para tener buena capacidad de iluminación, me he decidido por usar una bombilla de bajo consumo. ¿Por qué? Pues porque son fáciles de encontrar, tienen buena capacidad de iluminación, se puede elegir entre luz fría (6400º Kelvin) con lo que se obtiene una iluminación en tonos fríos con dominantes azules, o luz cálida (2700º Kelvin) con lo que podemos obtener una iluminación en tonos cálidos con dominantes rojas. Por lo tanto, y dependiendo de lo que vayamos a fotografíar, podremos elegir entre un tipo de bombilla u otra, y aunque algunas de esas bombillas de bajo consumo son un pelín caras, si que son más baratas que las luces específicas de estudio. Además tienen otra ventaja añadida, como apenas generan calor, podemos colocar delante de ellas, sin riesgo de que salgan ardiendo, acetatos de colores para cambiar el color de la luz o poner un difusor muy cerca de la bombilla, para tamizar la luz. Por no mencionar que los modelos, o las modelos que salgan en nuestras fotos, no se tostarán delante del foco. De hecho he visto en numerosas tiendas de fotografía, y por internet, que cada vez hay más focos de luz contínua, que emplean éstas bombillas de bajo consumo, combinando tres o más bombillas dentro del foco. La bombilla que he usado es una de 30 watios, que equivalen a 120 watios de una bombilla normal, con lo cual el ahorro en electricidad ya es importante. Lo único que hay que tener en cuenta cuando se usen éste tipo de bombillas, es que antes de hacer la foto hay que dejar que la bombilla se cebe completamente, cosa que ocurrirá después de que hayan pasado unos pocos minutos.
Otro elemento que he usado es un casquillo para la bombilla del tipo E27 (o casquillo para bombillas de rosca gorda). El casquillo que he usado, es del tipo que fabrican para las lámparas de pie, y que llevan, para fijar la pantalla difusora a la lámpara, dos tuercas de sujección de plástico (ver la foto a la derecha) y que nos van a venir de perlas para sujetar el casquillo al armazón de contrachapado. Evidentemente también he usado cable eléctrico, ya que todavía no se le ha enseñado, a la corriente eléctrica, a llegar desde el enchufe a la bombilla, sin usar el cable. La longitud del cable..., yo he puesto 5 m., pero cada cual decidirá cuanto cable necesita. La sección del cable..., manguera de dos hilos de 0,80 mm de sección, como la de la foto de la derecha. Esa es otra ventaja de emplear bombillas de bajo consumo, no es necesario emplear cable de mucha sección, ni específico para potencias altas, tal y como sucede en los focos de estudio.
También necesitaremos un enchufe para conectar la luz a la corriente y un interruptor del tipo de los que se ponen en el cable, para enceder y apagar la luz cuando queramos. Ver la foto de la izquierda.


EL PRECIO DE LOS MATERIALES
Por el contrachapado, de las siguientes medidas: 60 cm de largo, 30 cm de ancho y 10 cm de grosor, pagué 3,75 €. en el Leroy Merlin. La Bombilla de bajo consumo de luz fría (6400º Kelvin) o de luz cálida (2700º Kelvin) depende del tipo de iluminación que busquemos, 16,80 €., que es lo más caro de todo. 5 Metros de manguera eléctrica de 0,80 mm de sección, 3,40 €. Una clavija de enchufe normal, sin toma de tierra porque no la necesita, 1,75 €. Un interruptor de cable del tipo basculante, 1,95 €. Y un casquillo del tipo E27, 2,15 €. Éstos son los materiales principales, que algunos habrá que comprarlos y otros no, ya que a buen seguro que en casa siempre podemos encontrar algo que nos pueda valer, como por ejemplo el casquillo de una lámpara que ya no va, o ese cable paralelo que tenemos por casa y que nunca sabemos para que lo podemos usar, y que hemos estado tentados de tirarlo a la basura.
A éstos materiales hay que añadir lo que pueda costar la pintura, el pegamento y los tornillos, que en cualquier caso no será superior a los 10 €. Es decir que por menos de 40 €, podremos tener una luz contínua para fotografíar en interiores, construida por nosotros mismos y adaptada a nuestras necesidades. Ahora vamos a ver que herramientas vamos a necesitar.
HERRAMIENTAS
Como si del programa de televisión "Bricomanía", se tratase, para las tareas de corte del contrachapado, necesitamos una sierra de calar. Si no hay sierra de calar, se puede usar un serrucho de dientes finos, para evitar que al serrar se desgarre demasiado uno de los lados del contrachapado. La única diferencia entre la sierra de calar y el serrucho, es el tiempo que tardemos en cortar las piezas. Si tampoco tenemos serrucho, se podrá usar una sierra de marquetería, de las que comunmente se conocen como seguetas. Necesitaremos también, una sierra de corona, como la de la foto de la derecha, para hacer el agujero donde va a ir el casquillo de la bombilla, y como el casquillo tiene un diámetro de 40 mm, pues ese será el diámetro de la sierra de corona. Si no hay sierra de corona, se puede usar un taladro he ir haciendo agujeros alrededor del diámetro marcado en la madera, y después terminar de redondear el agujero con una lima para madera de media caña (plana por una cara y redonda por la otra). Un destornillador con punta plana o de estrella, dependiendo del tipo de tornillos que usemos para ir montando la caja, y por último dos pliegos de lija, uno de grano medio, para lijar la caja y dejarla en condiciones para pintarla, y el otro pliego de grano fino para hacer un acabado perfecto. El hecho de que seamos nosotros los que nos hagamos ciertas cosas, no está reñido con que esas cosas no debamos dejarlas bien terminadas.

Otro tipo de herramientas que usaremos, serán un trasportador de ángulos, como el de la foto de la derecha, una regla y una escuadra.
PRIMERA PARTE (La construcción)
PASO 1.- Una vez que tenemos todos los materiales y herramientas, lo primero que hay que hacer es crearnos unas plantillas para poder empezar a obtener las diferentes piezas que van a componer el armazón del foco. Se puede usar cartulina, cartoncillo de dibujo o incluso se puede usar el cartón de las cajas de cereales, para dibujar las plantillas. En éste proceso deberemos tomarnos todo el tiempo que necesitemos, para que las plantillas salgan perfectas, ya que segun esten de bien, o mal, hechas las plantillas, así nos saldrán las piezas de madera. Necesitaremos hacer tres plantillas. Una para el fondo de 20 x 9 cm. Otra para los dos laterales con forma trapezoidal y cuyas medidas son 12 cm de ancho, 20 cm de largo, en su lado pequeño y 22 cm de largo en su lado más grande.
Y la última plantilla, con forma de trapecio, tiene éstas medidas: 11,5 cm de ancho, 9 cm, de largo en su parte más pequeña y 19 cm de largo en su parte más larga. Si se miran las fotos adjuntas, nos podremos hacer una idea de como son las plantillas.
Cuando tengamos todas las plantillas terminadas, procedemos a dibujar el contorno de las piezas directamente sobre el contrachapado, aprovechando la madera al máximo, pero teniendo en cuenta el ancho de corte de la herramienta que usemos, para nollevarnos sorpresas. Si se usa una sierra de calar con hoja de dientes finos, para hacer un corte perfecto, el ancho de la hoja suele ser de 1 mm. Si se usa un serrucho, también de dientes finos, la anchura es un poco mayor, 1,2 ó 1,3 mm. Así es que teniendo en cuenta ese pequeño detalle, cortamos las piezas procurando que el corte nos salga lo más recto posible. A ver como explico lo siguiente de forma que se me entienda bien. Cuando vayamos a cortar la pieza correspondiente al fondo, la que mide 20 x 9, uno de los cortes de 9 cm, hay que hacerlo con una inclinación de 20º. Y lo mismo para cada uno de los cortes en el lado de 20 cm, de las piezas que forman los laterales de la caja (ver la foto de la derecha). Es decir, en el lateral derecho el corte a 20º deberá estar hacia la derecha, y en el lateral izquierdo el corte a 20º estará a la izquierda. Esto es muy importante para que la caja quede con forma acampanada, ya que si hacemos todos los cortes rectos la caja tendrá la forma de una caja de zapatos, y de lo que se trata es que la parte delantera de la caja, por donde sale la luz, sea más ancha que la parte trasera. En la foto de arriba a la derecha se puede apreciar uno de los laterales con el corte a 20º. En la foto de la izquierda, se puede ver un detalle de la unión de las piezas del fondo y los dos laterales, y señalado con un par de flechas rojas, el águlo de 20º que le he dado al corte de los laterales. Evidentemente, cada cual decidirá el ángulo que llevará la caja que se construya, si es que la construye, claro.
PASO 2.- Lo siguiente es hacer el agujero de 40 mm en una de las piezas trapezoidales para insertar el portalámparas, para ello usaremos la sierra de corona de 40 mm acoplada al taladro. Es muy importante que la pieza a la que vamos hacer el agujero, la sujetemos muy firmemente, y que el taladro que empleemos lo sujetemos también firmemente, ya que si por cualquier motivo la sierra se engancha en la madera, probablemente tengamos serios problemas. Cuando el agujero esté hecho, comprobamos que el casquillo entre bien. Si no es así, con una lija de grano medio, o una lima de media caña, afinamos el agujero hasta que el casquillo entre con soltura. En la foto 1 (a partir de aquí las fotos para ilustrar el proceso, irán numeradas) se puede apreciar el agujero ya terminado para el casquillo. Los demás agujeros que se observan en la foto 1, son los correspondientes a los diferentes tornillos para el ensamblaje a las otras piezas. En el paso 3 explico como hacer los agujeros para los tornillos.
PASO 3.- Una vez que tengamos todas las piezas cortadas, procedemos al ensamblaje provisional de la caja con tornillos. Al principio pensé en pegar todas las piezas, pero luego me dí cuenta que si las pegaba no iba a poder desmontarlas. De manera que se me ocurrió unirlas con tornillos, así tendremos la oportunidad de desmontarla y podremos almacenar la caja en cualquier sitio, siendo más sencillo el transporte. Además, en cinco minutos podemos tener la caja totalmente montada y funcional. Para introducir los tornillos, necesitaremos una máquina de taladrar, dos brocas para madera, o para hierro y un destornillador adecuado a la cabeza del tornillo que usemos. Y ésta es la explicación de como introducir los tornillos, para que la madera no se rompa. Como ya he dicho, usaremos dos brocas, una broca fina (2 mm) para hacer los taladros guía de los tornillos, de ésta forma al introducirlos, la madera no se reventará. La otra broca será más gruesa, tanto como el diámetro total de los tornillos que se usen para hacer agujeros pasantes. Yo he usado tornillos de 3,5 x 20, por lo que la broca gruesa para hacer los agujeros pasantes, bastará con que sea de 4 mm. Primero hacemos el agujero pasante (con la broca de 4 mm.) en una de las piezas de madera para que el tornillo la atraviese sin dificultad. Evidentemente la broca para el agujero pasante sera del tamaño adecuado al tornillo que se use. Después ajustamos la pieza recién taladrada con la pieza correspondiente a la que se vaya a unir, y marcamos la posición de los agujeros guía. Por ejemplo, si hemos hecho los agujeros pasantes en la pieza del fondo de la caja, ajustamos una de las piezas que forman un lateral y marcamos por donde deben ir los agujeros guía. Hacemos dicho agujero en la otra pieza, asegurándonos de que tanto el agujero pasante de una pieza, como el agujero guía, de la otra pieza, coincidan exactamente. El agujero guía será tan profundo como longitud tenga el tornillo que usemos. Así vamos realizando todos los agujeros hasta que terminemos. Mi consejo es que primero se haga un agujero pasante y después uno guía, se unan las piezas con un tornillo, y se ajusta de nuevo la pieza para hacer los otros agujeros, así nos aseguramos que las piezas queden ensambladas de una forma correcta. Será muy útil, al hacer el agujero pasante, que éste esté avellanado, de ésta forma la cabeza del tornillo quedará embutida en la madera y no sobresaldrá. Si tenemos un avellanador, bien, pero si no lo tenemos, se puede hacer el mismo trabajo usando una broca más grande para hacer el avellanado. Por ejemplo, si el agujero pasante tiene un diámetro de 4 mm, podemos usar una broca para hierro que tenga 8 mm. Solo habrá que pasar la broca un poquito, para no pasarnos y estropear el agujero de 4 mm.
Éste ensamblaje provisional, nos va a dar una idea global de como va a quedar nuestra caja. Si hemos hecho bien los cortes, después del ensamblaje deberemos tener algo parecido a lo que vemos en la foto 2.

PASO 4.- Bien, ya tenemos la caja más o menos montada y nos podemos hacer una idea clara de como va a ser. Pero si nos fijamos atentamente en la foto 2, vemos que hay un problema, ¿cual es? Si has pensado que ese problema está en el agujero del casquillo, has acertado. Si ponemos el casquillo en su sitio, no hay dios que haga que la caja se pueda apoyar en ninguna supeficie, ya que el casquillo lo impide. Solución, hacemos unas patas para que la caja quede como se puede ver en la foto 3. En la foto 4, se puede ver un detalle de las patas, con el casquillo colocado en su sitio. Señalado con una flecha azul en la foto 4, vemos que también se ha creado otra pieza trapezoidal, para que el conjunto esté más
armonioso. En la misma foto (la 4) y señalado con una flecha amarilla, vemos el corte en ángulo de 15º que he dado a la pata delantera y a la trasera, de ésta manera se consigue dar a la caja una inclinación hacia arriba, que va a venir muy bien cuando queramos que la luz vaya de abajo a arriba al poner el foco en una ubicación baja. Evidentemente cada cual es muy libre de hacer las patas que estime oportuno. Éstas que yo he hecho es una forma, como otra cualquiera, de solucionar el problema.
Además, el hecho de hacer otra pieza trapezoidal para la base tiene otro motivo claro, aparte del estético. Si se observa la foto 5, se puede ver una tuerca de 1/4 (aunque en la foto aparece la referencia a una rosca de 1/8, ésto no es correcto. La tuerca tiene que tener un paso de rosca de 1/4, que es el paso de rosca estándar de todas las roscas que llevan las cámaras, y algunos accesorios fotográficos, para ser sujetados en los trípodes) colocada en el centro de dicha pieza.
De ésta forma podremos colocar el foco de luz en un trípode. Solo hay que hacer un agujero ciego en la base, pegar la tuerca con un pegamento epóxi (de dos componentes) y dejar secar el pegamento durante 24 horas para que quede firme y duro. Otra opción, por si alguien no ve claro eso de pegar una tuerca a la base de madera, es hacer esa misma pieza de la base en aluminio de 4 mm, que se puede adquirir en las ferreterías especializadas, o industriales. En lugar de poner una tuerca, se hace un agujero con una broca de 5 mm, y después se pasa un macho de 1/4 por ese agujero para roscarlo. Luego se pinta todo del mismo color y listos.
PASO 5.- En éste último paso de la primera parte, nos vamos a concentrar en el afinamiento de la caja, es decir, taparemos todas las imperfecciones de la construcción con masilla para madera o Aguaplast, que para ese menester va de lujo. Cuando hayamos terminado de enmasillar las imperfecciones, lijaremos toda la caja, y redondearemos todas las esquinas y aristas con la lija. Usaremos una lija de grano medio para lo más gordo, y después una lija de grano fino para dejar la superficie en perfectas condiciones. Si se dispone de una lijadora eléctrica, se puede usar para lijar las superficies planas, usando una lija de grano medio. Pero si no hay lijadora, se puede hacer a mano perfectamente. A mano he lijado yo toda la caja, y me ha quedado una superficie lisa, lisa. Y ésto es lo que ha dado de sí la primera parte.
SEGUNDA PARTE (Las chispas)

PASO 1.- Vamos a empezar con el apartado eléctrico de la caja, que es más sencillo de lo que parece. Solo necesitamos cuatro elementos: El cable (foto 5), el enchufe (foto 6), el interruptor (foto 7) y por supuesto el casquillo (ya hay una foto de él más arriba). Las herramientas que vamos a necesitar para ésta tarea son dos: Un pelacables (si no hay valen unas tijeras, un cuter, un cuchillo o cualquier otra herramienta cortante) y un destornillador plano pequeño, adecuado a los elementos eléctricos descritos.

PASO 2 .- Comenzamos cortando con un cuter, por ejemplo, la funda de la manguera eléctrica, para dejar al descubierto los dos cables de su interior. La longitud de lo que hay que pelar, no debe ser mayor de 5 cm.
PASO 3.- Cuando los cables del interior de la manguera estén al descubierto, pelamos éstos para descubrir medio centímetro de cobre. Cogemos el enchufe (foto 6) y quitamos el tornillo de éste para acceder a su interior. Una vez abierto nos encontramos lo que podemos ver en la foto 8. En esa foto vemos que hay dos flechas, la flecha negra señala uno de los dos terminales donde hay que conectar uno de los cables (da igual el color al tratarse de corriente alterna). La flecha azul señala el otro terminal. Éste enchufe tiene una goma pasacables y una presilla antitirones con dos tornillos, y que se aprecian perfectamente en la foto 8.
PASO 4.- Echando un vistazo a la foto 9, enseguida sabremos como hay que conectar los dos cables. El orden es: Introducimos la goma pasacables por la manguera (flecha verde en la foto 9). Aflojamos el puente antitirones para que la manguera pase por debajo. Pelamos la punta de los cables y la introducimos en los terminales correspondientes, apretando sus tornillos para que el cable quede bien firme. Apretamos los tornillos del puente antitirones procurando pillar la parte blanca de la manguera, tal y como se ve en la foto 9. Ordenamos los cables para que al poner la tapa ésta no los pille, y apretamos el tornillo de ésta. Ya tenemos el enchufe terminado.
PASO 5.- Le llega el turno al interruptor, y al igual que el enchufe, lo primero es quitar los dos tornillos que trae éste en su parte posterior para abrirlo. Una vez abierto, lo que nos encontramos es lo que podemos ver en la foto 10. Los dos terminales señalados con una flecha roja y otra negra, se corresponden con el cable que no va a llevar el corte del interrupor. Si nos fijamos más en la foto, veremos que hay una chapita metálica que une ambos terminales. Ahí colocaremos el cable azul de la manguera, que se corresponde con el neutro. Los terminales señalados con una flecha amarilla y otra azul, es donde se va a realizar el corte del interruptor. Y es ahí donde colocaremos el otro cable de la manguera que se corresponde con la fase. Cuando hayamos terminado, tendremos algo parecido a lo que podemos ver en la foto 11. Al igual que hicimos con el enchufe, colocamos los cables para no pillarlos al montar la tapa del interruptor. Apretamos los tornillitos y ya lo tenemos montado.
PASO 6.- Ahora le llega el turno al casquillo, que es igual de sencillo conectarlo. Lo primero que tenemos que hacer es desmontarlo, y a diferencia del interruptor y el enchufe, para desmontarlo no necesitaremos ninguna herramienta para ello, por lo menos en el casquillo que yo he usado, claro. Solo necesitaremos un destornillador para sujetar los cables a los prisioneros metálicos de éste. Una vez desmontado, lo que nos interesa es la pieza que podemos ver en la foto 12. En ella podemos ver los dos terminales eléctricos donde van a ir los cables, y también podemos ver el culote del casquillo por donde tiene que pasar el cable. A dicho cable, como se ve en la foto 12, le he hecho un nudo para evitar que los posibles tirones involuntarios, o no, que se le den al cable, no terminen por arracar éste de los contactos eléctricos. Conectamos los cables de la misma manera que lo hemos hecho en el interruptor o el enchufe, y nos quedará de forma similar a lo que podemos ver en la foto 13. Ahora ya solo queda montar el casquillo, y ya tendremos realizada la parte eléctrica del montaje terminada, y con ésto ésta segunda parte también.
TERCERA PARTE (El acabado)
En ésta tercera parte no voy a describir como hacer el acabado final de la caja porque considero que eso es algo bastante personal, y que cada cual dejará la caja como más le guste, en el caso de que la construya, claro. Lo que si voy hacer, es dar unas directrices para el que las quiera seguir.
PASO 1.- Una vez termianda la construcción mecánica y la parte eléctrica de la caja, desmontamos ésta, si la teníamos montada, claro está, y procedemos a lijar todas las piezas con una lija de grano fino para eliminar cualquier resto que haya podido quedar, porque recordar que ya habíamos lijado la caja en pasos anteriores. Pintamos todas las piezas con un tapaporos para madera, y dejamos secar lo que indique el fabricante. Después con una lija fina volvemos a lijar todas las piezas para dar una segunda capa de tapaporos. Cuando el tapaporos se haya secado, comenzamos el pintado. En mi caso he optado por pintar el exterior de la caja con negro satinado al agua y con un rodillo de esmaltar (de espuma), así se deja un acabado liso. Después de que la pintura se ha secado, he lijado suavemente con lija fina y he dado una segunda capa de pintura para dejar la caja bien terminada.
PASO 2.- Cuando la pintura se haya secado por completo, centraremos la atención en el interior de la caja, y como se trata de una caja de luz, hay que forrar el interior de ésta con un reflectante. Éste reflectante lo he sacado de los parasoles para los coches que venden en las tiendas de los chinos, así sale más barato. Te garantizo que el poder de reflexión de ese material es enorme y como la bombilla de bajo consumo genera poco calor, pues no hay problema de que salga ardiendo. Se forra bien todo el interior, pegando los diferentes paneles reflectantes con pegamento normal y corriente, o con cinta adhesiva de doble cara, lo que se prefiera. Cuando tengamos forrado todo el interior de la caja, la volvemos a montar y ya solo queda hacer pruebas con ella.
Espero que si te has decidido a construir tu mini caja de luz contínua, la explicación haya sido útil y clara, siempre puedes adaptar ésta construcción a algo que ya tuvieras en mente, pero que por los motivos que fuera no te habías decidido a llevarla a la práctica.
Ésta es una mini caja de luz con una sola bombilla, pero se puede usar la misma técnica para crear una caja de luz contínua que tenga más bombillas (5 por ejemplo), y en lugar de usar contrachapado para los paneles laterales, se puede usar tela que por un lado sea negra y por el otro tenga los mismos paneles reflectantes que he usado para hacer éste foco. Y dicho ésto, dejo unas fotos de la criatura totalmente terminada.

Las fotos 14 y 15, muestran respectivamente el frente y la trasera del foco ya terminado. En la foto 14 se ven los paneles reflectantes pegados.

Si te fijas en la foto 15, verás que el panel de la parte superior no es de una sola pieza. Ésto esta hecho así de forma deliberada por un motivo. Como ya he dicho la bombilla de bajo consumo general poco calor, sin embargo algo de calor si que desprende. Bien pues ese es el motivo de que la parte superior la haya construido en dos piezas. Entre ambas hay una ranura para que el calor generado por la bombilla, no se acumule en la parte superior de la caja. Sobre todo cuando el frente de la misma se cubra con una tela difusora, para difuminar la luz.
La foto 16, muestra como queda una foto combinando el foco de luz contínua, iluminando el sujeto desde el lateral izquierdo, y el flash montado en la cámara e iluminando el sujeto de frente.
La foto 18 muestra como queda la imagen iluminando el sujeto solo con el foco, e iluminándolo desde la izquierda.
La foto 19, muestra como queda el foco montado en el trípode, gracias a la tuerca que se puso en la base del foco y explicado en el paso 4.
En la foto 20, se puede ver la capacidad de iluminación de la bombilla de bajo consumo. En ésta foto, solo he usado la luz del foco para realizarla. Ni flash ni nada de nada, solo la luz del foco colocado en el trípode y rebotando la luz al techo. Teniendo en cuenta que se trata de una sola bombilla de bajo consumo de 30 watios, eso si, equivalente a una bombilla convencional de 150 watios la iluminación no está nada mal. Así es que imaginarse la luz que debe obtenerse usando dos focos de 5 bombillas cada uno.
Y para terminar dos fotos más. La foto 21 es una macrofoto usando única y exclusivamente la luz del foco como uliminación principal. Se puede observar que la uliminación es muy uniforme y no hace que la imagen tenga sombras intensas y los colores están bien iluminados. Solo en ésta foto, ajusté el balance de blancos de la cámara, a los mismos grados que la luz de la bombilla, 6400º Kelvin.
La foto 22, muestra un contraluz usando solo el mini foco de luz contínua. Conseguí poner la cámara en una posición que el florero hacía sombra directamente sobre el objetivo, la iluminación residual ha sido la responsable de que el frente del florero tenga esa iluminación tan ténue, pero suficiente como para que se vea el detalle. En ésta foto no se ha usado ningún reflector ni difusor ni cartulina blanca para reflejar la luz del minifoco.

ACTUALIZACIÓN (10/12/2009)
Cuando realice la explicación de la construcción de éste minifoco de luz contínua, se me olvidó decir que para mejorar la calidad de la luz, era conveniente poner delante del minifoco un difusor blanco. De ésta forma las sombras se suavizan de una manera considerable, haciendo que éstas no sean tan duras y definidas. Por eso estuve haciendo pruebas para ver que tejido era el más adecuado para hacer el difusor. Después de algunas pruebas llegue a la conclusión que el tejido que mejor difumina la luz, y no resta demasiada capacidad lumínica, es la seda. Sin embargo el precio de ésta es un pelín alto, por lo que me he decantado por el segundo tejido de la lista para hacer el difusor: El nylón o nailon. Aunque la bombilla de bajo consumo genera poco calor, algo de calor si que desprende, por lo menos el suficiente como para que después de tenerla encendida durante unos 20 minutos, no sea agradable el tocarla, y más tratándose de una bombilla tan gorda en potencia (30 watios que equivalen a 150 watios de una bombilla normal). Sin embargo, y antes de decantarme por ese tejido y dado que el nylón es una fibra sintética con base plástica, decidí hacer una prueba con ese material.
Hice una pantalla difusora con nylón (que por cierto cuesta 1,20 € el metro en ancho de 1,50 m.) Después coloque dicha pantalla en el minifoco sujeta provisionalmente con un poco de celo, de manera que el nylón no tocara la bombilla, pero si que estuviese muy cerca de ella. En esas condiciones, mantuve el minifoco encendido durante más de dos horas, tiempo más que suficiente como para que la bombilla generase un calor considerable. Después de ese tiempo, al nylón no le pasó nada de nada. No había síntomas de que el calor hubiese contraído el nylón, o lo hubiese deformado o quemado. Conclusión: La pantalla difusora hecha con nylón blanco, aguanta perfectamente el calor generado por una bombilla de bajo consumo de 30 watios, sin que éste se deforme o se queme.
Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía