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jueves, 17 de marzo de 2011

CREACIÓN DE UNA BASE DE DATOS FOTOGRÁFICA SENCILLA (I)

PRIMERA ENTREGA
Quien más quien menos, los que nos dedicamos a ésto de la fotografía en plan aficionado, podemos llegar a tener una colección de fotos bastante extensa. Al principio, cuando solo tenemos dos o tres carpetas en el disco duro del ordenador con todas nuestras fotos, la cosa no es para preocuparse ya que enseguida localizas la foto que buscas. Pero según va pasando el tiempo y nuestra colección de fotos crece, el problema de encontrar una determinada foto aumenta de forma exponencial. Más carpetas más fotos y más dificultad en encontrar la foto deseada. Mucha gente, para no enfrentare a demasiados problemas, hace uso de los programas (gratuitos o no) de catalogación de fotos, para ordenar, en la medida de lo posible, todas las fotos que tenga en el disco duro. Y es una opción que está muy bien sobre todo si el programa es gratuito. Pero esos programas solo pueden catalogar las fotos que están en el disco duro del ordenador y ahí está el problema, porque... ¿Qué pasa con las fotos que no están en el disco duro? ¿Y las fotos que están guardadas en un disco duro externo o en una colección de cd´s? En esos casos los programas catalogadores de fotos no puede gestionar esos archivos, sencillamente porque están fuera de su alcance. Entonces ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo catalogamos las fotos que estan guardadas en otro soporte que no es el disco duro del ordenador? Porque la verdad, ponerse a rellenar a mano fichas de cartulina, o cuadernos con los datos de las fotos, no es una solución demasiado atractiva, sobre todo cuando nos toque buscar una foto determinada. Pues todo eso se puede catalogar con una Base de Datos.
En éste momento seguro que hay alguien que está pensando; ¡"Ostras, una base de datos. ¿Que porras es eso? ¿Tengo yo eso en mi ordenador? ¿Cómo demonios se hace eso?, que yo no controlo mucho de informática y eso de la base de datos me suena a chino!" Pues modestia aparte para eso estoy aqui, para ayudar a los que están en una situación así, y decirles como construir una base de datos personalizada para tener ordenaditas y bien localizadas todas tus fotos.
PASOS PREVIOS
El programa que voy a usar para crear la base de datos se llama Access 2007, y viene incluido en la suite ofimática Office 2007 de Microsoft, por lo que si tienes instalada en tu ordenador esa suite, lo más seguro es que tengas instalado Access 2007 (aunque depende de la versión de la suite). Si no la tienes instalada, puedes bajarte una versión de prueba de la página de Microsoft para ver si te convence. Podría haber usado versiones anteriores de Access, pero la versión 2007 tiene una característica, que ya la podrían haber incluido a partir de la versión 2000. Me estoy refiriendo a un nuevo tipo de dato llamado "Archivos adjuntos", pero no adelantemos acontecimientos y ya lo veremos más detenidamente. Si no tienes la versión 2007, podrás seguir éste tutorial, aunque no podrás usar esa nueva característica.
Dicho ésto vamos a ver como empezamos. Lo primero que tenemos que tener claro es qué información vamos a almacenar de todas nuestras fotos en la base de datos, y a partir de aquí comenzar a diseñarla. Por eso es bueno que antes de sentarse a crear nada en el ordenador, nos pongamos delante de una hoja de papel y diseñar que es lo que queremos que nuestra base de datos almacene, gestione o procese y posteriormente nos muestre. Normalmente, la manera más generalizada de almacenar las fotos en el ordenador es crearnos una carpeta, a la que llamamos con un nombre descriptivo. Dentro de esa carpeta solemos meter todas las fotos que están realacionadas con el título de la carpeta, es decir, que si tenemos una carpeta a la que la hemos llamado con el nombre Naturaleza, lo lógico es que las fotos que haya dentro de esa carpeta estén relacionadas con ese tema. Pues ese criterio es el que vamos a seguir para crear la estructura de la base de datos. Como por un lado tenemos las carpetas que contienen las fotos y por el otro tenemos las fotos que vamos a meter en la carpeta, lo que tenemos que hacer es crear en la base de datos dos tablas, que es el germen de cualquier base de datos relacional: Las Tablas. Una tendrá los datos de la carpeta contenedora, y la otra tabla tendrá los datos de las fotos contenidas. ¿Qué datos? pues para no complicarnos mucho la vida, usaremos algunos de los datos exif que todas las cámaras digitales graban en las fotos que tomamos. Ya sabes: Velocidad de obturación, diafragma, longitud focal, valores ISO, etc. Teniendo claro ésto vamos a empezar.
  LA CREACIÓN DE LA PRIMERA TABLA

Lo primero que tenemos que hacer es abrir Access de la forma habitual. Si es la primera vez que abres ese programa, encontrarás su icono para abrirlo en el menú Inicio de Windows. Una vez que el programa esté abierto, verás una ventana similar a la imagen que puedes ver a la derecha de éste texto. (Siempre y cuando la versión de Access sea la 2007).
Lo primero que tienes que hacer es clicar en el icono que señala la flecha roja, "Base de datos en blanco". Después debes teclear el nombre de la base de datos, en la zona que señala la flecha verde. Yo la he llamado "Datos fotográficos", pero cada uno es muy libre de llamarla como quiera. Luego pinchamos donde señala la flecha azul, para seleccionar el directorio en donde queramos guardar la nueva base de datos. Y por último hacemos clic en el botón "Crear" (flecha amarilla). En unos instantes nos aparecerá una pantalla similar a la que puedes ver en la imagen de la captura 1. En esa pantalla vemos que está separada en tres zonas: La zona superior, que se llama "Cinta de opciones" (vaya nombrecito le han puesto). La zona de la izquierda, que se llama "Panel de exploración" y es donde Access nos mostrará todos los objetos que vayamos creando en la base de datos y que ahora mismo solo hay un objeto llamado "Tabla1", que es la primera tabla que Access crea por defecto después de haber pulsado el botón "Crear". Y por último la zona de la  derecha, que es donde se muestran los nombres de los campos que va a tener nuestra tabla, y que en éste momento está todo a punto para que empieces a teclear directamente el nombre de los campos. Pero si te fijas en la captura 1 verás la flecha roja que está señalando a un botón cuya imagen es una regla y una escuadra, y cuyo nombre es "Vista diseño". Hacemos clic sobre ese botón y Access nos pedirá que le demos un nombre a la tabla. Como esa tabla va a contener los datos de las carpetas que vayamos creando para guardar nuestras fotos, pues le damos el nombre de Carpetas. Es lógico ¿no?
Cuando hagamos clic en "Aceptar", Access nos mostrará la ventana que puedes ver en la captura 2. En esa captura puedes ver señalado con una flecha roja, la columna "Nombre del campo" que es donde vamos a teclear los campos de la tabla Carpetas. La flecha azul señala la columna llamada "Tipo de datos", que especifica de que clase serán los datos que va a contener ese campo. Y la flecha verde señala a la columna "Descripción", en donde podremos teclear una pequeña descripción de que es lo que hay que teclear en ese campo, y que aparecerá en la barra de estado de la base de datos. La barra de estado es la barra horizontal que aparece en la parte inferior de la ventana, por si no lo tenías claro. De esas tres columnas ésta es la única opcional, y para no complicar la creación de la base en exceso la omitiremos. 

Dado que ésta tabla es la que va a contener los datos de las carpetas, los campos que va a tener no son muchos, concretamente 5 campos cuyos nombres los iremos tecleando en la columna "Nombre del campo" (flecha roja). Dichos campos son: CÓDIGO CARPETA, que servirá para identificar de forma única a cada carpeta. Debajo teclearemos NOMBRE DE LA CARPETA, es evidente su utilidad. Servirá para teclear el nombre que le hayamos dado a la carpeta. NÚMERO DE FOTOS, que servirá para teclear la cantidad de fotos que contenga la carpeta. UBICACIÓN, que servirá para teclear la ubicación de la carpeta en el disco duro del ordenador. Y por último el campo OTRA UBICACIÓN, que lo usaremos para especificar si la carpeta está creada en un disco duro externo, en una unidad de memoria externa (pen drive) o en un CD o DVD. 
Una vez tecleados los nombres de los campos descritos, habrás visto que en la colunma Tipo de datos (flecha azul de la captura 2) habrán aparecido cosas. Vamos a ver que son esas cosas. Posicionate en la columna tipo de datos del campo Código Carpeta. Te aparecerá una flechita negra apuntando hacia abajo, pulsa sobre ella y selecciona de la lista que aparece la opción "Texto". Pulsa sobre la siguiente fila, la correspondiente al campo Nombre de la Carpeta, y vuelve a elegir la opción "Texto". Sigue en la fila de abajo (campo Número de Fotos) y elige de la lista la opción "Número".
Y en los dos campos que te quedan selecciona Texto para los dos. Si todo ha ido bien deberás tener en la columna Tipo de datos lo que puedes ver en la captura 3. De ésta forma le estamos indicando a Access el tipo de dato que va a contener cada uno de los campos.
Vamos ahora con las propiedades de los campos, para que en el momento de introducir los datos no haya problemas. Vamos a empezar por el último campo creado, es decir, OTRA UBICACIÓN. Nos posicionamos sobre dicho campo haciendo clic sobre él y verás como en la parte inferior de la pantalla habrá aparecido la hoja de propiedades del campo con dos pestañas: "General" y "Búsqueda". Nos vamos a centrar en la pestaña General y solo vamos a usar dos propiedades de todas las que hay, la primera y la última. La primera, que se llama "Tamaño del campo" es para establecer cuantos caracteres se van a poder teclear en dicho campo. Como es un campo que va a contener texto y no sabemos exactamente cuantos caracteres vamos a teclear en él, lo mejor es escribir un número que se ajuste a lo que vamos a escribir. Por ejemplo, sabemos que podemos tener fotos almacenadas en un disco duro externo, en un pen drive o en un CD o DVD. Como el texto más extenso que tenemos es "Disco Duro Externo", solo tenemos que contar los caracteres que hay (incluidos los espacios en blanco) y escribir ese número en la propiedad tamaño del campo. En éste caso tenemos 18 caracteres, pero como tampoco queremos quedarnos cortos, le añadimos 5 caracteres más y tenemos 23 caracteres. Pues eso es lo que tecleamos en la propiedad Tamaño del Campo. Así la introducción de datos en ese campo estará limitado a 23 caracteres incluidos los espacios en blanco. Si necesitas más caracteres, teclea un número más alto, aunque tienes que tener en cuenta que cuantos más caracteres pongas en esa propiedad, más memoria ocuparás. Ahora ve a la última propiedad de la lista, la que se llama "Alineación del texto". Esta propiedad sirve para alinear lo que se teclee en el campo, es decir, para que Access ponga el texto tecleado alineado a la derecha, a la izquierda, centrado o distribuido. Haz clic sobre la flechita negra que está a la derecha, y selecciona de la lista la opción "Izquierda". Si prefieres otra alineación del texto, elige la que más te guste.
Pincha ahora en la columna Tipo de datos del campo UBICACIÓN, porque aquí si que nos vamos a aprovechar de uno de los tipos de datos que tiene Access. Si tecleamos la dirección donde se encuentra la carpeta en el disco duro del ordenador, sin cambiar el tipo de dato, puede resultar muy lento el visitar dicha carpeta cuando tengamos que ver alguna foto, ya que tendremos que desplazarnos por todo el directorio de forma manual. Para ello vamos a seleccionar de la lista tipo de datos, la opción "Hipervínculo". Así, cada vez que teclees, o peges, la dirección, o ruta, donde se encuentra la carpeta en el disco duro, Access insertará automáticamente un hipervínculo a esa carpeta, de tal manera que si haces clic en ese hipervínculo, se te abrirá la carpeta referenciada. Como si estuvieses navegando por Internet, así de sencillo. Las propiedades de ese campo déjalas como están. El siguiente campo en el que vamos a cambiar algo es NÚMERO DE FOTOS. Como es un campo que solo va a contener un número, la única propiedad que vas a cambiar es la última, ésto es, "Alineación del texto". Haz clic en la flechita negra que apunta hacia abajo, y elige la opción "Centro".
Pincha ahora sobre el campo NOMBRE DE LA CARPETA, y aquí solo vas a usar la primera y la última propiedad. Posiciónate sobre la propiedad "Tamaño del campo" y teclea 40, es decir, que podrás teclear 40 caracteres incluidos los espacios en blanco. Como siempre si necesitas más espacio, puedes teclear un número mayor, hasta 255 caracteres. Vamos ahora a la última propiedad "Alineación del texto" y la fijas en izquierda, por ejemplo. Por último vete al primer campo, CÓDIGO CARPETA, que es el campo más importante de todos los que contiene nuestra tabla. ¿Por qué? Pues porque es el campo denominado "Campo clave". Por él Access va a poder realizar las búsquedas que le solicitemos, porque al tratarse de
un campo clave los datos que se introduzcan en él no podrán estar duplicados. Observa la captura 4. La flecha roja señala al icono de Clave principal, que sirve para crear un campo clave. Lo podemos crear nosotros o podemos dejar que sea Access quien lo haga. Cuando se crea una tabla, Access añade de forma predeterminada un campo clave del tipo Autonumérico cuyo nombre es "Id", es decir, que cada vez que introduzcas un registro nuevo, Access lo numerará de forma ascendente y automática desde el 1 en adelante. En éste tipo de campo no es necesario teclear nada, ya que Access introduce el dato de forma automática. Pero es un tipo de datos que no permite otra cosa que no sea un número, es decir, es muy limitado. Nosotros podemos cambiar eso y adaptar el campo a nuestras necesidades. ¿Cómo? Pues posiciónate donde señala la flecha azul en la captura 4, y cambia el nombre del campo por otro que se adapte a tus necesidades, luego cambia el tipo de dato a texto y así podrás introducir el código de la carpeta que estimes oportuno, pero asegúrate que el icono de la llave, que aparece en la captura 4, esté visible. Si por cualquier motivo ese icono no apareciese en el campo CÓDIGO CARPETA, selecciona dicho campo y haz clic sobre el icono que señala la flecha roja en la captura 4.
Como se trata de un campo cuya única condición es que los valores que se tecleen en él no se repitan, puedes, por ejemplo, empezar a teclear por el código "C1" hasta el "C999", es decir, que podrás almacenar 1000 carpetas independientemente del número de fotos que tenga cada carpeta. Si tienes 30 fotos, por ejemplo, por carpeta, podrás almacenar 30.000 fotos con el código C. Y no hay que preocuparse si se teclea un código repetido, ya que al intenter grabar el registro Access te indicará que no se puede grabar porque ya existe un registro con ese código, y se crearían referencias duplicadas. Por lo tanto si tienes más de 30.000 fotos, al legar a C999, puedes comenzar en CA1 y continuar hasta CA99, por ejemplo.
Por ese motivo, y por economizar memoria del sistema, en la propiedad "Tamaño del campo" (recuerda que es la primera de la lista) teclea 4, para que ese campo solo admita 4 caracteres. Ahora haz clic en la propiedad que está debajo, "Formato", y en ella teclea el símbolo de mayor que (>). Con ésto le estas diciendo a Access que todo lo que se teclee ahí, lo convierta a mayúsculas independientemente de como lo teclees. Ahora vamos a la última propiedad "Alineación del texto" y establece su propiedad a "Centro", para que Access alinee el texto que se teclee al centro de la caja de texto. Y con ésto habrás terminado de construir la primera tabla, solo tienes que cerrarla y contestar afirmativamente a la pregunta que te hace Access de si quieres guardar los cambios.
LA CREACIÓN DE LA SEGUNDA TABLA
La creación de la segunda tabla es idéntica a como se ha hecho la primera, solo variarán los campos que dependerán de lo que queramos que la base de datos almacene. Como he dicho al principio, lo normal es crear campos que almacenen los propios datos exif de las fotos. Dado que es una base de datos sencilla y para algunos será la primera que hagan (si se animan a ello) no vamos a crear demasiados campos. Nos vamos a conformar con los siguientes: CÓDIGO FOTO. Su misión será la misma que el campo CÓDIGO CARPETA, pero para las fotos. FECHA DE LA FOTO. Se pondrá, si se conoce, la fecha de toma de la imagen, si no se sabe se puede poner la fecha de la última edición de la foto. NOMBRE DEL ARCHIVO. Es para especificar el nombre que le hayamos dado a la foto, o el que tenga de origen. DISTANCIA FOCAL. El objetivo que se haya empleado al hacer la foto. SENSIBILIDAD ISO, APERTURA DE DIAFRAGMA, VELOCIDAD DE OBTURACIÓN, TAMAÑO DE ARCHIVO, que servirá para indicar que tamaño tiene la foto, OBSERVACIONES, para especificar datos relevantes de la foto, como por ejemplo donde se hizo la foto, o de que tema se trate. Y por último el campo MINIATURA, que mostrará una pequeña miniatura, valga la redundacia, de la foto y que es la novedad de ésta versión de Access. En versiones anteriores, para mostrar una miniatura de una foto que dependía de un registro, había que crear un campo del tipo OLE (un campo diseñado para poder introducir objetos de otras aplicaciones, como Excel, Word, así como imágenes, sonidos o gráficos, con una capacidad máxima de 1 Gigabite) y después escribir en Visual Basic, unas líneas de código para asociar esa foto a un control o un campo, por ejemplo. De ésta forma se iba actualizando la foto según se iba cambiando de registro. Es decir, que si no sabes programar en Visual Basic, pues lo tienes un poco difícil. En ésta nueva versión de Access, se puede hacer lo mismo pero con solo dos o tres clics de ratón y sin necesidad de tener ningún conocimiento de programación. También incluiremos el campo CÓDIGO CARPETA, que ya lo creamos en la tabla Carpeta y más adelante explicaré porque se repite ese campo en ésta tabla.
En resumen, que ésta segunda tabla, a la que llamaremos Fotografías, tendrá 11 campos, así es que vamos a crear la tabla. En la parte superior de la ventana principal de Access está la "Cinta de opciones", y en ésta hay una serie de pestañas. Éstas son: "Inicio", "Crear", "Datos externos", "Herramientas de base de datos", y "Complementos". Captura 5.

Para crear nuestra segunda tabla hacemos clic en la pestaña "Crear" y Access nos mostrará la imagen de la captura 6, en la que podemos ver que hay cuatro grupos de opciones, pero de momento solo nos interesa el grupo "Tablas", el primero de la izquierda, y de ese grupo la opción que está señalada con una flecha azul, así es que pulsamos sobre el botón "Tabla" y Access creará una nueva tabla. Hacemos clic sobre el botón que señala la flecha roja de la captura 1 (que se llama Vista diseño), le damos el nombre Fotografías y accedemos a la vista diseño de la tabla para comenzar a teclear los nombres de los campos, de la misma forma que hiciste cuando creaste la tabla Carpetas. Cuando hayas terminado, la segunda tabla mostrará la estructura que puedes ver en la captura 7.

Como ya he comentado antes, en la tabla Fotografías, está el campo CÓDIGO CARPETA, que pertenece a la tabla Carpetas. Ésto es así porque más adelante habrá que establecer una relación entre las dos tablas, para que la base de datos pueda relacionar las carpetas con las fotos que contiene y ésta funcione bien.
Ahora ha llegado el momento de que te relajes porque has llegado al final de ésta primera parte. En la próxima entrega explicaré que propiedades de los campos de la tabla Fotografías hay que cambiar, pero ya adelanto que es igual a lo que has hecho para establecer las propiedades de la tabla Carpetas. También detallaré como relacionar las dos tablas para que la base de datos funcione bien.
Solo un consejillo: No desesperes y tómate tu tiempo para crear la estructura de las tablas. Sientate delante de una hoja de papel y diseña que es lo que la base de datos quieres que haga con tus fotos, al final te darás cuenta que los pasos para crear las tablas son casi siempre repetitivos y en cuanto crees la primera tabla, las demás se crean de la misma manera, solo cambian los nombres de los campos y las propiedades de éstos, y sobre todo ten paciencia a la hora de crear tu base de datos, ten en cuenta que a un equipo de informáticos crear una base de datos comercial, con muchos campos y con una estructura mucho más compleja que la base que estás creando, les puede llevar meses. Con ésto no estoy intentando desanimarte, nada más lejos de la realidad, lo que pretendo es que te des cuenta que crear una base de datos personalizada, adaptada a tus necesidades fotográficas y que encima funcione bien, no es sencillo si no eres disciplinado en su diseño. Cuanto más tiempo emplees en el diseño de la base de datos, más sencilla será la creación de ésta. Y si sigues las directrices que te voy marcando, podrás crearla sin problemas. Y si tienes alguna duda ya sabes, estoy para ayudar.
Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía.

domingo, 20 de febrero de 2011

CONSEJOS PARA HACER MEJORES FOTOS - 3º PARTE Y ÚLTIMA (La Exposición)

Cuando tomas una fotografía, siempre esperas que la imagen que salga después esté perfecta tanto en la composición, como en el enfoque o en la exposición. Sin embargo, hay veces que aunque la cámara este en modo automático, y los dos primeros parámetros estén correctos, te encuentras con que una foto sale mal expuesta. Al verla en la pantalla de tu cámara torcerás el gesto, pondrás cara de desaprobación y en ocasiones la borraras directamente de la tarjeta, bien porque no te apetece pasarte un buen rato delante del ordenador para ver si la recuperas, o bien porque directamente decides que no te satisface lo más mínimo. Según yo lo veo, dos son los estados que puede tener una imagen con mala exposición: O está subexpuesta, como la imagen de abajo a la izquierda. O está sobreexpuesta, como la imagen de abajo a la derecha. En ambos casos las dos imágenes, visualmente hablando, no aportan nada y no son agradables de ver. En la imagen subexpuesta, la de la izquierda, los detalles de las luces casi (y hago hincapié en ese "casi") se podría decir que están bien expuestos, un poco oscuros pero no demasiado. Sin embargo los detalles de los medios tonos y de las sombras están ocultos y no se aprecian con claridad.






Si te fijas en el histograma de la izquierda, verás que la mayor parte de la información tonal se agrupa hacia la izquierda, la zona de las sombras, mientras que en la zona de la derecha, la parte de las luces, apenas hay información. Es decir, falta equilibrio entre las tres zonas, que a fin de cuentas una exposición correcta es eso: Un equilibrio correcto entre las luces, las sombras y los medios tonos. Por el contrario, en la imagen sobreexpuesta (la de la derecha) en el histograma, los medios tonos y las sombras se podría decir que tienen algo de detalle y se aprecian bien, pero las luces están quemadas, éstas no tienen detalle y están planas, por lo que la imagen tampoco es válida. Su histograma es radicalmente opuesto a la foto subexpuesta, la gran mayoría de la información  se desvía hacia la derecha, mientras que en la zona izquierda, la de las sombras, casi no hay información.
Pero aunque parezca una bobada lo que voy a decir, dentro de lo malo siempre es mejor, al fotografiar, decantarse por una imagen subexpuesta a otra sobreexpuesta, y ¿por qué? Pues porque en una imagen sobreexpuesta los detalles de las luces, y luces altas y algunos medios tonos están quemados, y por mucho que se edite la imagen, no se podrá recuperar información de esas zonas quemadas, porque sencillamente esa información no existe. Se ha perdido. Por el contrario, en una imagen subexpuesta, esa información no se ha quemado, está ahí aunque no lo apreciemos, por lo que si corregimos adecuadamente la exposición de la imagen en PhotoShop, o en cualquier otro software de edición digital de imágenes, veremos como las zonas oscuras de la imagen, en la mayoría de los casos, se recuperan mostrando la información que contienen. Pero no nos engañemos ya que todo tiene un límite, porque si la fotografía está demasiado subexpuesta tampoco se podrá recuperar gran cosa.
¿QUÉ HACER ENTONCES?
Si no quieres estar quemándote las pestañas delante del ordenador, intentando salvar lo insalvable, deberás tener en cuenta una serie de normas para que no pase eso. La más simple, y siempre que tu cámara te lo permita, antes de hacer la foto es una buena idea visualizar el histograma en tiempo real, es decir, que según estés enfocando a lo que quieras fotografiar, puedas ver como el histograma va cambiando en función de la luz que va recibiendo de la escena. De ésta forma, podrás ver que si el histograma se desvía hacia la izquierda (la zona de las sombras) la imagen te saldrá subexpuesta. Por el contrario, si el histograma se va a la derecha (la zona de las luces) la imagen que obtendrás estará sobreexpuesta. Por lo que la virtud, como en todo, está en el término medio, es decir, intentar lograr un histograma que ocupe la toda la gama tonal, desde la parte izquierda, hasta la parte derecha, o dicho de otra forma: Que haya información  en toda la extensión del histograma. Si no puedes lograr que el histograma ocupe toda la gama, bien porque las condiciones de luz sean malas o bien porque haya demasiado contraste entre las luces y las sombras, siempre será mejor intentar que el histograma ocupe la parte central de la escala, o en su defecto que esa información se desvíe un poco hacia la izquierda. De esa forma tendrás imágenes aceptablemente expuestas, aunque éstas se desvíen un poco hacia las sombras, y aunque luego tengas que pasarlas por la edición, las correcciones de exposición y de niveles que hagas podrán ser mínimas. Otra norma es que siempre que sea posible, te acostumbres a disparar en RAW, de ésta forma podrás editar tu foto de una manera más eficaz que si eliges disparar en JPEG. Si tu cámara no permite disparar en RAW y solo puedes hacerlo en JPEG, deberás de ajustar la cámara para que siempre dispare a la máxima calidad que el sensor permita. Por lo menos podrás conseguir instantáneas decentes a pesar de la pérdida de información que acarrera el formato JPEG.
Otra manera que tienes de lograr una exposición correcta, o lo más correcta posible, es seleccionar el  modo de medición que mejor se adapte a la escena que vayas a fotografiar. Por regla general, todos los fabricantes de cámaras fotográficas incluyen los tres modos de medición más comunes: La medición puntual, la ponderada al centro y la general o de amplio espectro. Aunque los fabricantes suelen llamar a los modos de medición usando su propia terminología: Matricial, multipatrón, multisegmento o promediada, lo cierto es que se llamen como se llamen todas hacen lo mismo, y a día de hoy nos podemos fiar bastante de sus mediciones ya que suelen ser muy precisas. Pero ¿Cuál es el mejor? Pues todo depende de lo que vayas a fotografiar. El Modo Multisegmento toma una lectura amplia de lo que ves por el encuadre, por lo que viene bien cuando lo que se va a fotografiar es un paisaje o una escena en el exterior. Por regla general éste modo de medición será el que más se use al aire libre. Pero ¿y si tienes que hacer un retrato de medio plano o de un primer plano? ¿Qué hay que usar? Pues yo me decantaría por la medición Ponderada al Centro. Ésta medición toma una lectura de una parte amplia de la zona central del encuadre, descartando el resto. Por lo que es útil cuando se pretenda evitar que el fondo no influya en la medición de la cámara, así, el fondo no destacará más que la cara del sujeto, sobre todo cuando éste sea más claro que la cara. Por último está el modo de medición Puntual. Éste tipo de medición es preciso y se centra únicamente en una parte muy pequeña del encuadre, que generalmente coincide con el centro del mismo. Éste tipo de medición es útil para cuando quieras restringir la medición a un punto concreto de la escena, como por ejemplo las fotografías macro, así te aseguras que esa parte de la escena salga correctamente expuesta.
LOS VALORES ISO Y EL BALANCE DE BLANCOS
Hay mucha gente que para evitar problemas en la exposición cuando las condiciones de luz son escasas, lo que hacen es aumentar el valor ISO de la cámara para aumentar la sensibilidad del sensor, de ésta forma pueden mantener los valores de obturación y apertura de diafragma. Pero eso lleva aparejado un pequeño problema. Si el valor ISO lo aumentamos demasiado (en algunas cámaras por encima de los 800 ISO) aparece en la imagen lo que se conoce como Ruido. ¿Y qué es el ruido? Pues el ruido es una especie de interferencia eléctrica que se crea cuando los electrones se mueven por los conductores eléctricos, ya que al tiempo que eso ocurre se crea una corriente eléctrica inducida (o corriente eléctrica parásita) en el conductor eléctrico. El sensor de cualquier cámara fotográfica está construido con millones de células sensibles a la luz y cada píxel tiene montones de esas células. Cuando la luz incide sobre ellas generan una corriente eléctrica que es la que forma la imagen y es la que se encarga de grabar dicha imagen en la tarjeta. Pero asociada a esa corriente eléctrica, y como ya he dicho antes, se crea otra corriente eléctrica inducida o parásita, que no tiene nada que ver con la imagen. Esa corriente parásita crea en la imagen pequeños puntos que restan nitidez a la misma, a la vez que hacen que la exposición se resienta. El ruido se puede corregir en postproducción, pero siempre es aconsejable minimizarle en el momento de hacer la foto, por lo tanto siempre que se pueda, y para conseguir fotos libres de ruido en un porcentaje muy alto, es aconsejable disparar con un valor que no exceda de los 200 ISO.
Otra cosa que hace que una foto no tenga una correcta exposición  es disparar constantemente con el Balance de Blancos automático. Por regla general el balance de blancos automático, de la mayoría de las cámaras, no lo hace mal del todo, pero en algunas ocasiones no es tan preciso como se desearía. Por eso, en según que condiciones, también afecta a la exposición de la imagen. Por lo que siempre será mejor elegir el balance de blancos que más se ajuste a las condiciones de iluminación reinantes, que dejarlo todo en manos del automático. ¿Qué es un verdadero coñazo tener que estar ajustando el balance de blancos cada vez? Pues si, completamente de acuerdo. Pero así te aseguras que obtendrás los mejores resultados, sobre todo si la, o las fotos, que tengas que hacer deban tener una calidad excelente, bien sea porque se trate de un encargo y vayas a cobrar por ello, o bien sea por obtener buenas imágenes para nuestra satisfacción personal, y porque no, presumir de fotos. Además, si te acostumbras a usar el balance de blancos adecuado a la escena a fotografiar, al cabo del tiempo podrás evaluar mucho mejor, y más rápidamente, cualquier situación en la que te encuentres cuando vayas a hacer fotos, al tiempo que conocerás mucho mejor el manejo de tu cámara. Aunque el balance de blancos siempre se puede corregir a posteriori, como norma es mucho mejor ajustarlo a las condiciones de iluminación justo en el momento de hacer la foto. De ésta forma conseguirás unas fotos mejor expuestas y libres, en un porcentaje muy alto, del ruido que se pueda generar.
LA AYUDA EN PHOTOSHOP
La Corrección del Balance de Blancos y la Exposición
Ya has hecho la foto y al verla en grande en la pantalla del ordenador, ves que no está todo lo correctamente expuesta que debiera, ¿qué haces? Lo primero que hay que hacer, una vez abierta la imagen en Camera RAW, por ejemplo, es comprobar el balance de blancos y ajustarlo de manera adecuada.Usaremos para ello la herramienta de ajuste del balance de blancos, señalada con una flecha roja en la imagen de la derecha. Con esa herramienta seleccionada hay que hacer clic, en un área de la foto, que sea de color gris, o lo más parecido posible. La imagen cambiará su aspecto al cambiar la temperatura de color. Si el resultado no te convence, deshaz la acción pulsando en "CTRL + Z" y haz el ajuste a mano. Para ello mueve los deslizadores Temperatura Matiz de la pestaña Exposición, señalados con una flecha azul y otra amarilla respectivamente, hasta que el resultado sea satisfactorio. Una vez corregido el balance de blancos habrá que centrarse en la exposición, ya que es muy probable que la imagen se haya quedado algo clara o algo oscura al corregir el balance de blancos. Para ello haz clic en el deslizador Exposición, flecha naranja, y lo mueves a la derecha si la imagen está subexpuesta o a la izquierda si está sobreexpuesta. Esto hará que el histograma vaya cambiando a medida que se vaya moviendo el deslizador. Si tienes activadas las alertas de recorte (solo tienes que hacer clic en donde señala la flecha negra para la alerta de las sombras y hacer clic donde señala la flecha verde para las luces. O pulsar las teclas U y O para activarlas) ACR te avisará cuando te pases, con un color rojo para las iluminaciones y un color azul para las sombras. Si has corregido la exposición y ésta ha quedado bien pero las iluminaciones han quedado muy claras y la imagen se ha llenado de color rojo, mueve el deslizador Recuperación (flecha magenta) hacia la derecha, El indicador rojo irá desapareciendo a medida que lo vayas desplazando. Si entonces la imagen empieza a adoptar un aspecto plano, eso es que te estás pasando con dicho deslizador. Así es que mueve ahora el deslizador Claridad, flecha cian, hacia la derecha para compensar. Por último céntrate en las sombras para recuperar algo de detalle en ellas, moviendo el deslizador Luz de relleno (flecha marrón) hacia la derecha, así los indicadores azules irán desapareciendo. 
LA CORRECCIÓN DEL RUIDO
Cuando hayas corregido la exposición y ésta esté a tu gusto, debes corregir el ruido, si éste es muy aparente. PhotoShop tiene, afortunadamente, varias herramientas que pueden reducir el nivel de ruido. La primera de ellas y sin salir de ACR está en la pestaña Detalles (mira la captura  adjunta de la derecha). Aparte de los controles de enfoque, hay dos controles deslizantes, en el apartado Reducción de ruido, llamados Luminancia (flecha azul) y Color (flecha roja). 
El primero de ellos, Luminancia, es para reducir el ruido lumínico, es decir, los puntos de los que antes he hablado en relación con la corriente eléctrica inducida. Son más visibles en imágenes en escala de grises, vulgarmente llamadas fotos en blanco y negro. El segundo control, Color, es para reducir el ruido cromático, y se caracteriza porque alrededor de los puntos del ruido lumínico, se crea un efecto de color de arco iris con manchas de colores. Esto solo ocurre, como puedes suponer, en las imágenes en color. Para que aprecies el efecto de los dos ruidos, he incluido dos imágenes, en las que he exagerado el efecto del ruido para que se pueda ver la diferencia.
La primera de ellas (a la izquierda) tiene ruido lumínico, y se puede apreciar la dispersión de puntos negros por toda la imagen. Si la fotografía es en blanco y negro, y se ha usado un valor de ISO alto por la falta de luz, el ruido será más intenso, sobre todo en cámaras cuyo sensor sea pequeño. 
El caso contrario es el que ilustra la fotografía de la derecha. Esa foto tiene ruido cromático, y se pueden apreciar los puntos de colores que están repartidos por toda la foto. Son dos tipos de ruido diferentes, pero los dos afectan a la exposición de la imagen. Para corregir el ruido en ACR, lo primero que hay que hacer es ampliar la imagen lo suficiente como para poder apreciar el efecto de los controles en la imagen, ya que en la mayoría de los casos el ruido es poco apreciable a simple vista.
Después no hay que mover los deslizadores aplicando mucho efecto de golpe, es mejor que el efecto sea sutil. Se trata de reducir el ruido, no de hacer que la imagen adquiera una apariencia extraña. Por lo que si la imagen tiene ruido lumínico, hay que mover el deslizador Luminancia (flecha azul) hasta un punto en que el ruido se reduzca sin alterar la imagen demasiado. Si la imagen presenta ruido cromático, hay que mover el deslizador Color (flecha roja) siguiendo el mismo criterio que en el deslizador anterior. Si después de mover esos deslizadores solo hemos conseguido que el ruido no sea tan aparente, pero todavía esté visible en la imagen, cerraremos ACR para que la imagen se abra en PhotoShop para aplicarle una corrección más potente. Así es que cuando tengas abierta la foto en PhotoShop, deberás duplicar la capa fondo, para crear una capa sobre la que poder trabajar, y aplicar sobre esa capa el filtro de reducción de ruido. Dentro de la ventana del filtro, también podremos reducir el ruido cromático.
Una vez reducido el ruido a unos niveles aceptables sin que la imagen haya cambiado su aspecto de forma drástica, se puede usar una máscara de capa del tipo Exposición, para ajustar ésta hasta dejar la imagen lo más correctamente expuesta, como muestra la foto de abajo, y con un histograma lo más relleno posible. Como siempre solo es cuestión de practicar con los diferentes ajustes, tanto de la cámara antes de hacer la foto, como de PhotoShop después de hacerla, porque no todas las imágenes admiten el mismo tratamiento. Cuando ya lleves un tiempo trasteando con las fotos, te darás cuenta de que no eres tan malo haciendo fotos. Lo más seguro es que muchos de nosotros no llegaremos a vivir de la fotografía, pero si podremos presumir de ser capaces de hacer estupendas instantáneas, como para que nuestras amistades se acuerden de nosotros cada vez que haya que hacer alguna foto.
Ya solo me queda despedirme hasta la próxima y animaros a seguir sacando fotos, que con la práctica se llega a la perfección.
Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía

viernes, 21 de enero de 2011

CONSEJOS PARA HACER MEJORES FOTOS 2º PARTE (El Enfoque)

¡MALDITO MENEO!  
Todos sabemos la sensación que nos provoca el ver una fotografía desenfocada o movida (foto de la derecha). Por mucho cuidado que se haya puesto en la composición, por muy espectacular que sea lo que se fotografíe o por mucho tiempo que se haya invertido en realizar una foto estupenda, ésta no podrá usarse si la foto aparece desenfocada. Según yo lo veo, tres son los motivos principales por los que una foto puede salir desenfocada: Por un movimiento involuntario, o no, de la cámara al disparar. Por un error al enfocar la imagen, o por un movimiento involuntario, o no, del sujeto a fotografiar (personas, niños, objetos móviles, animales, etc.). De estos tres motivos dos los podrá controlar el fotógrafo, el otro ya es más complejo porque no depende del fotógrafo, me estoy refiriendo a fotografíar niños o animales, ya que éstos tienden a moverse cuando menos falta hace que lo hagan.
De los dos motivos que puede controlar más fácilmente el fotógrafo, el primer caso (movimiento de la cámara) suele ocurrir porque la velocidad de obturación que se ha empleado es tan baja, que el sensor se hace eco de todos los pequeños movimientos que hace el fotógrafo, incluso si la cámara esta en un trípode en el momento de hacer la foto. Es lo que se conoce como trepidación. Por eso, aunque el enfoque sea correcto, esa pequeña vibración, que incluso la puede provocar el viento, hará que la foto salga desenfocada o movida. La solución pasa por elevar la velocidad de obturación hasta un valor en que esos pequeños movimientos involuntarios, no los aprecie el sensor. Si con todo se necesita una velocidad de obturación lenta, es mejor hacer la foto con un disparador remoto o usar el disparo temporizado de la propia cámara. Generalmente, para evitar ese error, lo mejor es cambiar la prioridad de disparo a la posición “S” (prioridad de obturación) y elegir una velocidad de obturación lo más próxima posible al objetivo empleado. Por ejemplo, si estamos empleando un objetivo cuya focal sea de 70 mm, deberemos usar una velocidad de obturación de 1/70 avo de segundo, o la velocidad más próxima a la distancia focal empleada. Si encima hay poca luz, es preferible aumentar el valor ISO para compensar la falta de ésta. Siempre es mejor tener una imagen nítida con algo de ruido, que una imagen desenfocada que seguramente no se pueda utilizar.
En el segundo caso (el error de enfoque) se pueden identificar dos supuestos: El primero es cuando una parte de la imagen aparece nítida pero no se corresponde con la zona de la foto que nos interesa. Esto está causado por un enfoque automático erróneo. El segundo, es cuando la foto tiene una zona nítida pero ésta no es lo bastante clara, y está causado por disparar con una apertura de diafragma más amplia de lo que permite la lente que se esté usando, como por ejemplo f /2.8 o f/5.6. En estas aperturas el objetivo alcanza menos nitidez ya que la profundidad de campo disminuye considerablemente, haciendo que cualquier variación en la colocación del sujeto, o adelantando o atrasando la posición de la cámara con respecto del sujeto, varíe el enfoque sin que muchas veces nos demos cuenta. Por lo tanto si los niveles de luz lo permiten, es mejor aumentar el valor del diafragma para aumentar la profundidad de campo. Si por el contrario, la luz es muy escasa, habrá que plantearse el uso de un trípode, de aumentar el valor ISO o usar algún método de iluminación de apoyo como un flash, una antorcha de vídeo o un foco de luz continua portátil. Foto de la derecha.
Delegar toda la tarea del enfoque al enfoque automático de la cámara, no es una buena idea porque éste es muy puñetero y solo puede actuar de dos formas; o enfoca o no enfoca. Además, es muy fácil engañarle y si no ¿has intentado alguna vez enfocar en plena noche a la luna llena usando el enfoque automático? Difícil ¡eh! Por lo que mi consejo es que cuando se tengan problemas con el enfoque automático, y éste no sea capaz de realizar su trabajo, recurramos al enfoque manual. Sin embargo y para evitar, en la medida de lo posible, que al usar el enfoque manual tengamos problemas de enfoque, hay que ajustar las dioptrías del visor de la cámara a nuestra visión, como si de unas gafas se tratara, de manera que lo que veamos por el visor esté completamente nítido. Desgraciadamente las cámaras digitales réflex carecen, en el visor, de un elemento que si tenían algunas cámaras réflex de carrete. Me estoy refiriendo al “Telémetro”, un sistema que cuando algo estaba desenfocado, en el visor se veía la imagen, aparte de borrosa, doble, como si la estuvieras viendo a través de dos cristales de diferente color. Al enfocar, la imagen dejaba de verse doble a la vez que se volvía nítida. Otras cámaras llevaban un sistema que cuando la imagen estaba desenfocada, en el visor se veía ésta como si estuviese fragmentada. Cuando se enfocaba, los diferentes fragmentos se combinaban para mostrar la imagen nítida. A veces echo de menos esos sistemas. En éste sentido, los propietarios de las cámaras digitales compactas lo tienen más crudo, ya que éstas ni siquiera tienen visor óptico y solo se puede ver el enfoque a través de la pantalla trasera. En mi caso, y a falta de esos sistemas, suelo usar un pequeño truquillo cuando voy hacer una foto en la que tengo que usar el enfoque manual. Si tengo que fotografiar en interior, pongo en el mismo plano del objeto, o sujeto a fotografiar, una página que contenga algún texto. Cuando enfoco lo hago sobre el texto, y cuando éste se ve perfectamente nítido, bloqueo el enfoque y apunto al sujeto a fotografiar. Si es en exteriores, procuro encontrar carteles, señales, texturas etc., cualquier cosa que tenga texto escrito o superficies rugosas o texturizadas y que estén en el mismo plano que lo que voy a fotografiar. Enfoco sobre ellas y vuelvo a bloquear el enfoque para hacer la foto. De momento es un sistema que me da muy buenos resultados.
Pero ¿qué ocurre cuando lo que queremos fotografiar se mueve? Una de mis actividades favoritas a la hora de echarme la cámara al hombro, es hacer fotografía deportiva. Y a lo largo de mis andanzas, he visto como muchos aficionados hacen fotos con sus cámaras compactas a deportistas que se mueven, más o menos rápidos, encuadrando al deportista sin apenas mover la cámara, y con el agravante de colocar el sistema de disparo de la cámara en modo totalmente automático. Si tenemos en cuenta que las cámaras compactas tienen, casi todas, un pequeño retardo en el disparo, la consecuencia de ello es una foto similar a la que puedes ver en la imagen de la derecha, en la que el fondo está nítido y lo que interesa está movido del todo debido a la velocidad del ciclista. 
Según yo lo veo, hay dos tipos de enfoque, y los llamo “enfoque pasivo” y “enfoque dinámico”. El enfoque pasivo va muy bien para fotografiar sujetos u objetos cuyo movimiento es muy limitado o nulo, como gente, paisajes o naturalezas muertas. El enfoque dinámico es precisamente para todo lo contrario, cuando el sujeto se mueve y no depende de nosotros la dirección o la velocidad en la que se mueve. El sistema de enfoque continuo, que la mayoría de las cámaras poseen, es capaz de mantener el enfoque aunque la cámara y el sujeto se estén moviendo, teniendo más posibilidades de que la foto salga nítida captando más detalles. Sin embargo éste sistema no funcionará adecuadamente, si no se selecciona previamente el punto de enfoque. Es decir, mantener la zona de enfoque amplia (todas las zonas de enfoque activadas) no dará los mejores resultados. Yo suelo hacer reportajes en carreras de MTB (ciclismo de montaña) y antes de hacer cualquier foto, selecciono en el enfoque continuo la zona central de enfoque y me ayudo de un monopie. 
Eso me garantiza que al menos el 70 u 80 % de las fotos me salgan bastante nítidas (algunas extraordinariamente nítidas). De ésta forma si se selecciona el punto central de enfoque, solo hay que apuntar con él al sujeto en movimiento, así nos aseguramos que lo que interesa salga nítido aunque el resto esté borroso. Échale un vistazo a la foto de la derecha. Para hacer ésta foto seleccioné el modo de enfoque continuo, puse el punto de enfoque en la parte central y seleccioné el modo de prioridad de apertura (podría haber usado el modo de deportes, pero preferí usar la prioridad de apertura). Ajusté el diafragma a un valor de f8, y con todo seleccionado lo que hice fue perseguir al ciclista hasta que vi a través del visor el momento idóneo para disparar. Por cierto que la cámara puso el valor del obturador en sólo 1/80 avo de segundo. Éste método se llama “barrido” y es ideal para tomar fotos de cosas o sujetos en movimiento rápido y que se desplacen lateralmente con respecto a tu posición. Como puedes ver el ciclista aparece razonablemente nítido, mientras que el fondo está desenfocado dando a la foto una sensación de movimiento y velocidad bastante interesante.
LA AYUDA DE PHOTOSHOP
En las fotos digitales, sobre todo si se dispara en RAW, siempre nos saldrán las fotos como si estuviesen faltas de enfoque, aunque éstas se vean muy bien (por lo menos a mi me pasa). Así que luego, en postproducción, es necesario aplicarles un poco de enfoque. Como regla general, éste paso es mejor hacerlo el último, cuando ya se ha editado toda imagen. PhotoShop nos puede ayudar a darle a una foto desenfocada algo más grado de detalle, pero no nos engañemos, PhotoShop no hace milagros y si la imagen está muy desenfocada, no habrá nada que hacer. Para ajustar el enfoque en PhotoShop, lo podremos hacer de varias maneras, pero para mi hay dos formas que combinándolas, me da los mejores resultados. Uno es el uso de una máscara de enfoque, y el otro es usar el enfoque de los bordes usando los canales. El segundo método, ya lo he explicado en otra entrada anterior de éste blog (pincha aquí si quieres verla). Por lo que lo que voy a explicar es el primer método, la máscara de enfoque.
PhotoShop en su versión CS4, tiene en el menú “Filtro” una opción que se llama “Enfocar” y dentro de ese menú hay cinco opciones de enfoque: EnfocarEnfocar másEnfocar bordesEnfoque suavizado Máscara de enfoque. Las dos primeras (Enfocar y Enfocar más) son útiles cuando la imagen presenta algo de ruido, pero se aplican directamente y no hay posibilidad de cambiar nada ya que carecen de ventana de diálogo. La tercera (Enfocar bordes) realiza un enfoque sobre los bordes de la imagen, alisando el diente de sierra que presentan algunas imágenes, y al igual que las dos anteriores no tiene ventana de ajustes y se aplica directamente. Máscara de enfoque dispone de más control sobre el enfoque de la imagen y se puede aplicar a toda la imagen o a una selección de ésta. Por último, el filtro Enfoque suavizado, permite un mayor control sobre el enfoque que el filtro máscara de enfoque, ya que podemos actuar sobre las sombras y las iluminaciones por separado, y tenemos la opción de quitar el desenfoque gaussiano, el desenfoque de lente o el desenfoque de movimiento, así como su dirección. Máscara de enfoque y enfoque suavizado, funcionan de un modo similar pero el filtro enfoque suavizado es un poco más potente que el filtro máscara de enfoque.
¿Pero cómo se enfoca una imagen usando el filtro máscara de enfoque? Primero es bueno comprender como funciona dicho filtro. Éste filtro enfoca la imagen aumentando el contraste a lo largo de los bordes de la misma, sin embargo no detecta los bordes de ésta, sino que busca los píxeles cuyo valor es distinto al de los píxeles circundantes, según el umbral especificado en la ventana del filtro. Una vez encontrados esos píxeles, aumenta el contraste de los píxeles adyacentes en función de la cantidad especificada en la ventana del filtro.
De forma que los píxeles adyacentes más claros encontrados, con respecto a los píxeles de los bordes más claros, se vuelven más claros. Y los píxeles adyacentes más oscuros encontrados, con respecto a los píxeles de los bordes más oscuros, se vuelven más oscuros. Al aumentar el radio de la región con la que se compara cada píxel, mayores serán los efectos del borde. La verdad es que es un poco lioso todo eso, pero ayuda a comprender cuanta cantidad hay que aplicar al radio y al umbral. Lo que nunca hay que llegar a hacer es aumentar en demasía el efecto del enfoque, así evitaremos que se produzcan halos en los bordes, ya que si esto llega a pasar es que o nos estamos pasando aplicando el filtro, o la foto está tan desenfocada que aunque aumentemos mucho el efecto de éste no conseguiremos mejorarla.
Mira las dos imágenes de la flor de la derecha. En la foto de arriba, he aplicado una máscara de enfoque con los siguientes valores: En cantidad 100 %. En Radio 1,6. Y en umbral 1. En la imagen de abajo he aplicado una máscara de enfoque cuyos valores han sido en Cantidad 150 %. En Radio 10 píxeles. Y  en Umbral 2.Como se puede apreciar en la foto de abajo, el efecto del enfoque más que mejorar la imagen lo que hace es perjudicarla, porque se pueden apreciar halos en los bordes de pétalos de la flor. Además hace que la flor tenga un aspecto que es poco natural. 
Entonces ¿Cuáles son los valores con los que podemos jugar sin pasarnos? Después de probar mucho sobre imágenes de todo tipo, los valores donde yo he tenido los mejores resultados, están comprendidos entre los siguientes: En Cantidad es mejor movernos entre 50 y 100 %. En Radio, nos moveremos entre 1 y 2,6 píxeles. Y en Umbral, lo mejor es no pasarnos de 2 niveles. Ya digo que moviéndome en esos valores los resultados son realmente buenos. En éste caso se demuestra que menos es más.


RESUMEN DE LOS CONSEJOS DE ENFOQUE
Estarás de acuerdo conmigo en que es bastante frustrante haber invertido mucho esfuerzo y trabajo en prepararlo todo, para conseguir imágenes que requieren un enfoque preciso, para luego obtener un resultado decepcionante. Seguro que alguna vez has hecho algún retrato en el que la nariz, o los pómulos de las mejillas, aparecen enfocados y la zona de los ojos quedaban desenfocados. ¿Qué hacer entonces? Una buena práctica (sobre todo si vamos a fotografiar sujetos estáticos, como naturalezas muertas o primeros planos de los rostros) es enfocar usando el punto de enfoque más próximo, situado en la zona de la imagen que pretendamos sacar más nítida. Es decir, que usaremos las diferentes zonas de enfoque de la cámara de forma individual, seleccionando aquella que mejor resultado nos dé. Por ejemplo, Si vamos a fotografiar un primer plano de un rostro, y dado que en este tipo de fotos los elementos del rostro están a diferentes planos de enfoque, siempre es mejor, si lo tenemos de frente a la cámara, usar un punto de enfoque cercano a los ojos, o a los labios. Si el rostro está ligeramente ladeado, es mejor obtener la lectura de un punto de enfoque que esté a medio camino entre la zona más cercana del rostro al objetivo, y la zona más lejana del rostro al objetivo. Si además aumentamos un poco el valor ISO (entre 400 y 800) para poder cerrar un paso el diafragma, obtendremos mayor profundidad de campo con lo que tendremos un enfoque más amplio.
Siempre que sea posible, evitar, al enfocar, el uso de la pantalla posterior de la cámara, ya que éstas suelen tener una resolución baja y en muchas ocasiones no es posible ver que el enfoque sea el correcto. Es mejor usar el visor óptico ajustando adecuadamente las dioptrías de éste a nuestra visión como he comentado anteriormente. Desgraciadamente los usuarios de las cámaras compactas, no pueden prescindir de la pantalla trasera para componer o para enfocar la imagen, porque desde hace ya algún tiempo los fabricantes de cámaras compactas digitales, decidieron eliminar los visores ópticos de las cámaras compactas. Decisión que a mí personalmente me parece un tremendo error.
Cuando se hagan fotos con la cámara a mano alzada, hay que procurar pulsar el disparador con suavidad en lugar de golpearlo, y evitar mover la cámara cuando se apriete éste. Mucha gente al oprimir el disparador, mueve de forma involuntaria hacia abajo la cámara, acompañando así el movimiento del dedo que oprime el disparador. Suele ser un movimiento, como digo, involuntario e inapreciable, pero cuando se usan velocidades de obturación bajas ese movimiento se muestra muy patente luego en la foto. Si la cámara está montada en un trípode, y se usan velocidades lentas, es mejor usar un cable disparador para minimizar al máximo cualquier movimiento involuntario de la cámara. Si no se dispone de cable, se puede usar el disparador temporizado de la cámara ajustado a diez segundos. Con esos diez segundos se dará tiempo a que la cámara se estabilice del todo, cuando se tome la instantánea.
Hay que acostumbrase a usar el enfoque manual y no delegar tanto en los automatismos. Éstos están bien, pero donde el enfoque automático no llega, el enfoque manual si lo hace, sobre todo si se fotografía en condiciones de luz escasa o en situaciones donde el contraste entre el sujeto y el fondo es muy fuerte. En la fotografía del reloj (derecha) la cámara estaba montada en un trípode, y aún así tuve que recurrir al enfoque manual porque no había manera de que el enfoque automático hiciera su trabajo. La superficie blanca de la esfera del reloj, era la responsable de que el enfoque automático de la cámara se volviese loco, y no era capaz de enfocar los números y las letras de la esfera.
Por último si se fotografían paisajes, evitar el enfoque al infinito, ya que enfocando de esa forma las zonas del paisaje que estén más cerca del objetivo, pero a la vez lo suficientemente lejos de éste, no saldrán todo lo nítido que debieran. Es mejor enfocar en un punto que esté, más o menos, entre los 2 y los 6 metros del objetivo, de ésta forma al cerrar el diafragma lo suficiente, se conseguirá que la profundidad de campo sea la máxima posible, apareciendo nítido todo lo que esté en una distancia comprendida entre 1 y 3 metros por delante del sujeto, o motivo principal, y todo lo que esté por detrás del sujeto hasta el infinito o casi. Es lo que se conoce como distancia hiperfocal. Ahora ya solo queda dejar de leer, coger la cámara de fotos y liarse a fotografiar cosas, objetos, paisajes o personas, que usando la cámara es la mejor manera de aprender y familiarizarse con ella. Solo espero que te haya parecido interesante ésta entrada y que si tienes algo que comentar, ya sabes donde estoy.
En la próxima entrega, la exposición.
Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía

martes, 21 de diciembre de 2010

CONSEJOS PARA HACER MEJORES FOTOS 1º PARTE (La Composición)

Una de las mayores aspiraciones de todos los que tenemos afición por la fotografía, aparte de poder vivir de ella, es la posibilidad de llegar hacer la foto perfecta, o casi, es decir, llegar a realizar una foto impactante digna de estar en cualquier galería de arte. Para los profesionales, aunque es una tarea difícil, seguro que lo tienen más al alcance, por equipo, conocimiento de la técnica y sobre todo años de experiencia. Pero para el resto de mortales aficionados, que no nos ganamos la vida haciendo fotos (aunque, repito, a muchos ya nos gustaría) la cosa es más difícil aún. Cierto es que hay muchos aficionados que son capaces de hacer instantáneas espectaculares, pero para la inmensa mayoría de nosotros (los aficionados de andar por casa) realizar una foto realmente buena, a la que no se la pueda poner ningún pero, pues eso, que es muy pero que muy difícil. Por eso cuando imaginamos la forma en que queremos que salga una foto, y ésta no sale tal y como habíamos pensado, la frustración nos invade casi por completo y solo nos queda el consuelo de la postproducción, a ver si podemos sacar algo en claro con PhotoShop, y si no se puede, volver a intentar repetir la foto (siempre que se pueda) a ver si ahora hay más suerte.
A mi juicio, y dicho con toda la humildad, tres son los factores que pueden arruinar una foto: La Composición, el Enfoque y la Exposición. Seguro que habrá muchos más motivos, pero sinceramente creo que esos tres son los que más facilmente puede controlar el fotógrafo.
Una foto mal compuesta arruinará la foto mejor expuesta, de la misma manera que si ésta está desenfocada pero correctamente expuesta. Por poner un ejemplo, si se usa un modo de enfoque contínuo al fotografiar escenas de acción, eso ayudará a captar con nitidez a los sujetos a medida que se les sigue con la cámara. Pero si ese mismo modo de enfoque se usa para hacer un retrato, o primer plano de algo, lo más probable es que el enfoque automático no pare de moverse mientras se esta componiendo la escena, así es que con toda seguridad alguna parte de la foto saldrá desenfocada, y si para colmo nos equivocamos en el modo de medición, entonces la foto saldrá fatal. Así es que ¿Qué hacer? ¿Es mejor usar el modo de medición puntual, o por el contrario es preferible usar un punto de enfoque? Y si la cámara, en modo automático, es capáz de hacer una foto decente ¿Qué sentido tiene usar los modos semiautomáticos o manuales? Vamos a ver como podemos corregir esos fallos antes de hacer la foto, porque tratar de rescatar una foto en PhotoShop con alguno de esos fallos, muchas veces es algo dificilísimo, o como decia aquél: Cuando no se puede no se puede, y además es imposible. Para que resulte más cómodo de leer, voy a separar ésta entrada en tres. La primera es la composición.
LA COMPOSICIÓN (Antes de hacer la foto)
En contra de lo que puediera parecer, realizar una buena composición no es algo excesivamente difícil o complicado, sin embargo requiere una cierta planificación antes de que pulsemos el botón del disparador. La mayoría de nosotros, cuando miramos por el visor, o la pantalla, de nuestra cámara para captar una instantánea, siempre, o casi siempre, disparamos con la cámara pegada a la cara y a la misma altura, o sea la de los ojos. Para algunas fotos ésto puede funcionar, pero lo cierto es que el mundo visto desde ese punto de vista, valga la redundacia, ya está muy visto. Así es que, si lo que se quiere es sorprender al espectador, será una buena idea el tomarse el tiempo que sea necesario para realizar composiciones algo inusuales. Hay que perder el miedo a arrodillarse o tumbarse en el suelo, para obtener un punto de vista diferente, por eso en algunas ocasiones, es una buena idea llevar en la mochila, cuando vayamos a fotografiar cosas, personas o lo que sea, una esterilla para podernos tumbar, o arrodillar, para poder ver como sería esa foto a vista de hormiga, por ejemplo, y así conseguir una instantánea usando un punto de vista diferente. Es muy útil disponer de un trípode pequeño, cuya altura no supere los 30 ó 40 centímetros, para realizar tomas a ras del suelo o con vistas de abajo a arriba. También es una buena idea usar un punto de vista elevado, no estoy hablando de llevarse una escalera como hacen algunos fotógrafos profesionales cuando van a cubrir algún evento. Pero lo que si podemos hacer es usar un monopode y levantarlo con los brazos por encima de nuestras cabezas, la cámara se puede disparar con un disparador remoto con o son cable. Hay que perder el miedo a realizar esas acciones en medio de la calle, eso sí, sin molestar demasiado a los viandantes.
También es importante usar un objetivo adecuado a lo que tengamos pensado fotografiar, no es lo mismo hacer un primer plano con un objetivo cuya focal sea de 100 m/m, que usarlo para mostrar la amplitud de una gran avenida, o de un paisaje campestre. Para esos casos es mejor usar un objetivo cuya focal esté por debajo de los 50 m/m, pero sin llegar a las focales tipo ojo de pez, aunque todo depende de como queramos mostrar aquello que queremos fotografiar. Es importante, al mirar por el visor, buscar armonía en lo que se ve, por lo que la técnica del "apunta y dispara", es mejor dejarla a un lado. Siempre será mejor inclinar un poco la cámara, buscando las líneas sinuosas de un paisaje, que realizar la típica foto de paisaje de vacaciones. Afortunadamente existen algunas técnicas que pueden salir en nuestra ayuda para realizar una buena composición, Además siempre tendremos a nuestro aliado PhotoShop para ayudarnos a solucionar algunos fallos cometidos en el momento de componer una foto.
Fuera de PhotoShop existe una regla muy conocida entre todos los fotógrafos aficionados, y es la llamada Regla de los Tercios. ¿En qué consiste dicha regla? Pues básicamente se reduce a dividir el encuadre en dos líneas verticales equidistantes y otras dos horizontales también equidistantes. Esas líneas crean cuatro puntos de intersección, y según esa regla el sujeto, o el centro de interés a fotografiar, se debe colocar en una de esas cuatro intersecciones, ya que según parece esos cuatro puntos propician una sensación de equilibrio en la imagen. Tan importante es esa regla, que algunos fabricantes han incluido en las pantallas de sus cámaras esas cuatro líneas para facilitar el encuadre y no tener que llegar a imaginarlas.

Mira la foto de la derecha. En ella se puede observar un paisaje como la mayoría de la gente lo fotografiaría, más o menos centrado. Las líneas que he incluido son las líneas que sirven para ver la regla de los tercios. Como se puede ver ninguno de los puntos de intersección coinciden con algo de interés en la foto, con lo que la vista se pierde en la imagen y además los dos pinos del primer plano están cortados. Siempre que se pueda hay que evitar el hacer fotos así.
Ahora mira la foto de la derecha. En esa foto el punto de vista de la cámara se ha desplazado arriba y a la derecha, haciendo coincidir tres de los cuatros puntos de intersección con algunos de los elementos de la imagen. El punto inferior izquierdo, se ha hecho coincidir con la línea que separa el suelo de los árboles. Y los dos puntos de la derecha (inferior y superior) coinciden con el tronco del pino que está en primer término a la derecha, haciendo que en la imagen se incluyan más elementos.
Observa ahora la animación que he incluido. Al hacer la foto he desplazado la cámara hacia abajo, con lo que la línea horizontal inferior (señalada con una flecha roja) ha quedado desplazada por debajo de la línea que separa el suelo del cielo. De ésta forma he hecho coincidir los dos puntos de intersección de la línea horizontal superior (flecha verde) con la bici y con el matojo de la derecha. A la vez he desplazado el punto de vista de la cámara a ras del suelo. Cuando en la animación se quitan las líneas, la foto es más interesante, o por lo menos el punto de vista de la imagen es diferente.


Ahora que he hablado del punto de vista, quiero que mires la foto que está debajo de éste texto a la izquierda. En ella hay una flecha roja que señala una zona concreta de la imagen. ¿Ya la has visto? Bien. Contéstate a ésta pregunta: ¿Cómo se vería el paisaje si en lugar de verlo desde la perspectiva de un humano, la vieras desde la perspectiva de una lagartija por ejemplo? Pues el resultado es la imagen que está a la derecha. Diferente ¿no?, por eso hay que tomarse el tiempo necesario para hacer composiciones distintas a las del resto de fotografías. Buscar ángulos raros, posiciones de cámara complejas, etc.
En definitiva, tratar de hacer que tus fotos tengan un punto de vista, y una composición, diferente para que las fotos dejen de ser fotos del montón y éstas tengan tu sello personal. Todo es cuestión de probar cosas nuevas.








LA COMPOSICIÓN (Después de hacer la foto)
Bien, ya tenemos claro el concepto de la composición y del punto de vista, o por lo menos ya sabemos que tenemos que hacer para que una foto deje de ser una foto normal. Pero ¿Y si ya hemos hecho las fotos? ¿Qué hacemos entonces? Bueno, para eso tenemos a nuestro buen amigo PhotoShop que en algo nos podrá ayudar, y en concreto su herramienta "Recorte".
Mira la foto de la derecha. La tome así de torcida, de forma deliberada para mostrar como se puede enderezar una foto usando la herramienta mencionada. Si estás usando PhotoShop CS4, al abrir la imagen, ésta se abrirá en Adobe Camera RAW (ACR). Entre todas las herramientas que tiene ACR, hay dos que son las que vamos a usar y que están señaladas con una flecha azul (herramienta Recorte). Y con una flecha roja (herramienta Enderezar) en la imagen debajo de éste texto a la izquierda. Éstas herramientas se encuentran en una barra que está en la parte superior izquierda de la ventana, justo encima de la foto abierta. Después de tener abierta la imagen en ACR, elegimos la herramienta Enderezar (flecha roja).
Hacemos clic en el borde izquierdo de la imagen, donde señala la flecha negra en la imagen de la derecha debajo de éste texto, y sin soltar el botón izquierdo del ratón, arrastramos éste hacia el borde derecho de la imagen, justo donde está la flecha azul en la imagen a la derecha de éste texto.
Es decir, que de lo que se trata es de trazar una línea diagonal con la herramienta Enderezar. Al soltar el botón del ratón, se habrá seleccionado de forma automática la herramienta Recorte, a la vez que en la imagen habrán aparecido 8 tiradores. Si se posiciona el cursor del ratón fuera de uno de los tiradores de las esquinas, éste se convertirá en una doble flecha curvada. Cuando el cursor adquiera esa forma, haz clic con el botón izquierdo del ratón y sin soltar ve arrastrando éste a la derecha o a la izquierda. En ese momento la selección comenzará a rotar sobre si misma a medida que vas moviendo el ratón. Ve girando la selección a un lado y a otro, hasta que el resultado te convenza y usa los demás tiradores para ajustar el área seleccionada a tus preferencias, o a lo que busques. Cuando el resultado te parezca aceptable, en la misma barra de herramientas, donde está la herramienta Recorte, pulsa sobre la herramienta Mano y la imagen se mostrará tal y como quedará una vez recortada y enderezada. Si el resultado te convence, solo tienes que hacer clic en Abrir imagen para que ésta se abrá ya enderezada en PhotoShop, para seguir editándola.
La imagen enderezada y recortada quedará como se puede ver en la imagen a la derecha de éste texto. Si no tienes ACR instalado porque tu versión de PhotoShop es mas antigua, puedes usar la herramienta Recorte desde el mismo PhotoShop, que se encuentra en la barra de herramientas de la izquierda de la ventana.
Para ilustrar éste ejemplo he usado una imagen en la que el efecto de inclinación estaba exagerado, por lo que al enderezar la imagen se han perdido muchos elementos de ésta. En condiciones normales la inclinación de una imagen no suele ser tan acusada, por lo que el uso de la herramienta Recorte no eliminará grandes zonas de la imagen.
En la próxima entrega hablaré del enfoque. ¡¡ FELIZ NAVIDAD A TODOS Y TODAS !!

Ángel Tejedor
Un aficionado a la fotografía